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Tarea

Cuentos en el muro

Aranza Incapie


El fin del sueño americano

Dejo este escrito para que todos sepan lo que en realidad pasó. En 1913 en la ciudad de Detroit se iba a cumplir el sueño de diferentes ingenieros y ambiciosos empresarios aunque nadie esperaba lo que pasaría después. Detroit era el lugar en donde se cumpliría el sueño americano para la industria de automóviles, es por eso que mi padre y yo llegamos a nuestro nuevo hogar en el Lee Plaza Hotel cuarto 1605. En un día normal mi padre salía a trabajar en una de las empresas automovilísticas más importantes mientras yo me escapaba y me metía a los grandes teatros a ver obras de dónde sacaba las mejores ideas para los personajes que creaba mientras me quedaba en el cuarto del hotel esperando a mi padre. En el cuarto 1605 mi imaginación volaba, creaba papeles como Jane la exploradora o Jane la princesa del castillo.

Un día que comenzaba como todos los otros mi padre no fue a trabajar y él me explicaba que era porque todos estaban enfermos y era mejor que se quedarán en su casa y que al día siguiente todo iba a regresar a la normalidad. Al pasar los días y ver que mi padre se ponía cada vez más nervioso y con miedo de salir comencé a sospechar que algo andaba mal. Un lunes nos prohibieron salir del cuarto y fue ahí donde vi a mi padre desmoronarse. Las tensiones sociales explotaron en una de las revueltas más violentas a lo largo de la historia Norteamericana. Esto estaba acabando con vidas en Detroit pero mi padre me ocultaba la verdad creando para mí un mundo diferente en donde todo estaba bien y solo vivíamos él y yo en nuestro cuarto de hotel. Teníamos que salir de ahí lo antes posible como los Johnson que vivían un lado nuestro, que huyeron de Detroit para proteger a su hijo.

Esa noche mi padre y yo salimos de nuestro cuarto del hotel a escondidas, dejando atrás todas nuestras pertenencias como ropa, mi juguete favorito pero lo más importante, nuestras aventuras. Al salir del cuarto vimos que el hotel estaba casi vacío y lo que antes era un edificio majestuoso terminó por convertirse en ruinas. La cuidad de Detroit no era lo mismo, las calles estaban destrozadas y había violencia por donde sea que voltearas pero mi padre siempre me protegió. Logramos salir de Detroit por tren gracias a un amigo de mi padre y pudimos establecernos en Minneapolis Minnesota en donde nos sentíamos seguros. Mi nuevo hogar, un nuevo departamento pequeño con dos camas y un closet, un lugar nuevo en donde crearía más recuerdos pero nunca olvidaré lo que sucedió en Detroit, vecindarios completos desaparecieron y los monumentos antes maravillosos ahora son solo recuerdos de lo que un día fue el glorioso Detroit.

Aranza Incapie

Francisco Huerta. 20 de Abril de 2016 22:31

Me conmovió profundamente el artículo

Alex INCAPIE. 21 de Abril de 2016 19:53

Me encanto el artículo, el tema, la redacción, pero sobre todo la forma de transmitir y manejar las emociones…!!!

Mirna Brizuela. 24 de Abril de 2016 16:30

Una hermosa historia, una extraordinaria redacción, un gran talento, ¡felicidades!

Martha Patricia Crespo Paniagua. 24 de Abril de 2016 16:56

Me encanto esta redacción es un ejemplo de realidad de la vida me hizo reflexionar y valorar con esta historia mis felicitaciones por este
extraordinario artículo.

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