Believe
Tarea

Cuentos en el muro

Jade Alejandra Bolaños Cervantes


Sólo nosotros

Este era un verano soleado y el único objetivo era disfrutar de 3 días maravillosos con mucha paz, risas, sonrisas, amistad y aquí no existía la envidia, el egoísmo, gritos, peleas etc., lo único que se quería hacer en un lugar así era disfrutar esos tres días el amanecer y el atardecer, porque era lo más bello y hermoso que se pudieran imaginar. Para eso se iba a este lugar para estar contigo y con las personas que más amaras en tu vida.

Eran personas entre 20 y 25 años que les gustaba las experiencias nuevas, conocer nuevos lugares y sobre todo ir con toda la actitud para pasar los mejores tres días de su vida disfrutando de hermosa naturaleza y los hermosos paisajes que esta les brindaba sin pedir nada a cambio, solo pedía que la contemplaran e hicieran de ella una mejor manera de brindar amor y ser increíblemente felices.

La naturaleza les brindaba amor, diversión, amarse a sí mismos y claro aquí no necesitaban de ningún tipo de ayuda para divertirse como excesos de alcohol, en este lugar solo se iba a pasar el tiempo recordando de los buenos momentos que se vivieron con las personas más queridas y las experiencias que les dejaban estos acontecimientos.

En ese lugar había dos personas que iban solo con la intención de conocer nuevos lugares y disfrutar de la vida, pero ellos aunque se la estaban pasando muy bien en el fondo de su corazón tenían la necesidad de demostrarle a alguien todo el amor que tenia y que querían que les dieran. Una de estas personas se llamaba Karina ella era una niña increíblemente divertida, muy linda, aunque a veces era muy introvertida, también era muy sensible y amaba la naturaleza y los animales, aunque a veces se sentía muy sola y aunque sus amigos siempre la molestaban porque no tenía una pareja ella era muy feliz estando solita, pero muy en el fondo necesitaba tener una pareja sentimental con la que pudiera contar siempre y enseñarle más de sus lugares favoritos, porque aunque contaba con muchos amigos no podía demostrar ese amor tan sincero que podía darle a una pareja.

Fernando era el nombre del segundo solitario que también estaba en este lugar tan hermoso, el igual que Karina tenía muchos amigos, era muy divertido, extrovertido, cariñoso, fiestero, pero aunque la personalidad de él no era muy parecida a la de Karina, los dos compartían 2 cosas iguales la primera era que tenían un espíritu aventurero para conocer diferentes lugares y experiencias y la segunda cosa era que también él se sentía muy solo y tenía que compartir todo lo que le había experimentado así como tener una pareja con quien estar siempre.

Tres días antes de que acabara esta tan increíble experiencia, Karina y Fernando se levantaron muy temprano para disfrutar de sus últimos amaneceres, caminando por el lugar los dos se sentaron en una rama gruesa de árbol pero estaban a 10 metros de distancia al estar viendo el amanecer los dos por causas del destino voltearon a verse porque voltearon a ver un pájaro que estaba lastimado de un ala. Los dos se levantaron de la rama del árbol caminaron hacia el pobre pajarito y no se sabe si esto era el destino no simplemente casualidad, pero los dos al ver al pajarito se vieron y desde ese segundo supieron que eso sería para siempre. Los dos aunque muy diferentes compartieron su amor hacia la naturaleza, después de eso solo se escuchaban risas, se podía ver a lo lejos muestras de amor sincero, cariño y mucha sinceridad.

Jade Alejandra Bolaños Cervantes

Agregar comentario