Oscar
Deserciones

Manual de Perplejos

Alfredo Gabriel Páramo


Algo en torno al Oscar

Cómo nos gusta observar los triunfos ajenos y celebrarlos como nuestros. No solo eso; cómo nos gusta dimensionar esos actos y adecuarlos a lo que nos imaginamos que es, a lo que nos gustaría que fuera, como ocurre ahora en torno a la ceremonia de los Oscares.

Vemos a González Iñárritu ganando un Oscar y lo creemos nuestro. Sentimos que es mexicano y que, por tanto, tenemos derecho a que sea para nosotros. Que la película por la que triunfó esté financiada con dinero estadounidense, que los actores sean estadounidenses, que todo mundo sea estadounidense (o alguno que otro colado “indocumentado”) nos tiene sin cuidado.

El premio, que da la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas de Estados Unidos, se recibe en inglés, se piensa en inglés, se vive en inglés, porque pertenece a una realidad muy distinta a la mexicana, a una forma de vivir la cultura diferente. ¿Colonialismo cultural? Sí, por supuesto.

Pero cuando lo hacemos notar, entonces somos amargados, “chairos” o “eternos perdedores que no nos sabemos alegrar de los triunfos de otros mexicanos y preferimos quedarnos con los problemas”.

Un comentarista de los Oscares aseguró que el acto estaba lleno de “liberales”, refiriéndose a esas personas en Estados Unidos que no están de acuerdo con Trump o critican las guerras coloniales. Sin embargo, ¿de qué sirve esa supuesta liberalidad, cuando la gran mayoría de las películas hollywodenses aplauden el machismo, los estereotipos de género, el racismo, el militarismo y la violencia?

Alfredo Gabriel Páramo
Profesor, periodista, escritor. Twitter @lavacadiablo www.karacteres.com

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