Portada_libro_la_izq_mex_sxx_ii
Deserciones

Afilar las garras al Puma

Joel Ortega Juárez

Crónica de una larga travesía libertaria.

La izquierda Mexicana en el Siglo XX. Libro II

La izquierda mexicana en el Siglo XX es una aventura intelectual. Es una travesía en los mares revueltos de un ciclo de revoluciones, guerras, inmensos descubrimientos científicos, de nacimiento de una cultura y un arte inesperados por su vínculo profundo con la libertad, la igualdad y la fraternidad. Fue un siglo de nobleza y de odio.

En éste tomo tratamos los movimientos sociales del siglo XX mexicano.

Consideramos movimiento social la actividad política heterodoxa : “empresas colectivas que pretenden luchar por un interés común o garantizar que se alcanza un objetivo común compartido mediante una acción que tiene lugar al margen de las esferas institucionales establecidas…En las sociedades modernas ha existido una amplia variedad de movimientos sociales, unos persistentes y otros fugaces, además de los que han conducido a la actividad revolucionaria”.1

En México viajamos del telégrafo de los villistas al internet de los comunicados de Marcos.

Como los procesos no se dan por gestación “mágica”, sino como resultado de complejos y múltiples fenómenos volvemos a publicar el texto de Marcos Leonel Posadas Los primeros socialistas mexicanos, para documentar  los orígenes de ésta corriente.

La huelga libertaria de Rio Blanco es abordada aquí por la historiadora Gema Lozano, con una prosa muy acorde con aquellas letras que formando ideas viajaban en el ferrocarril en su artículo “Siete de Enero de mil novecientos siete”.
Esa huelga y la de Cananea seguidas por los Clubes antireeleccionistas, la rebelión armada contra el fraude el 20 de noviembre de 1910, asi como las acciones militares en Ciudad Juárez y Chihuahua y otros lugares de la república, obligaron al dictador Díaz a pactar con los revolucionarios, renunciar y salir rumbo a Europa, admitir unas nuevas elecciones y aceptar el triunfo de Madero. Todo eso formó parte del proceso inicial de la Revolución Mexicana.

Luego vino la borrascosa asonada de la decena trágica y una larga guerra civil, hasta la aprobación de la Constitución en Querétaro que solo empezó a aplicar su contenido social hasta el cardenismo.

El gran movimiento social del siglo XX mexicano es sin duda la Revolución Mexicana, en todos los tomos de ésta obra está presente su inmensa huella.

En este tomo se incluye un texto de Joel Ortega Juárez que toca algunos aspectos de la compleja relación de “Las izquierdas y la Revolución Mexicana”.

La presencia de los socialistas mexicanos es examinada por Rigoberto Vela en “La participación de los socialistas en la Revolución Mexicana”.

“La Convención de Aguascalientes” constituyó un acontecimiento clave de aquel proceso y es tratado aquí por Daniel Carlos García.

“El Movimiento sindical de la Casa del Obrero Mundial a la fundación de la CTM” es examinado de manera creativa y con una mirada libertaria por José Luis Araiza, economista e hijo de Luis Araiza dirigente de la Casa del Obrero Mundial.

La fortaleza de la izquierda en la vida del país no se redujo a los movimientos sociales o políticos, el periodista Mauricio Flores nos regala un texto de rica prosa en torno a “El Movimiento cultural mexicano : años veinte a cuarenta”.

La importancia de la Universidad Nacional y sus tensiones con el Estado son tratados por Ignacio Carrillo Prieto, quien ha sido miembro de la Junta de Gobierno y Abogado General de la UNAM y Fiscal Especial que consignó a Luis Echeverría por genocidio por lo cual este ex presidente estuvo bajo prisión domiciliaria casi tres años; en su ensayo “Vasconcelos y Portes Gil: la falsificación de la autonomía universitaria”.

Aquellos años se produjo un polémico proceso conocido como “La Guerra Cristera” que trata Roxana Rodríguez Bravo.

La siempre poderosa “Iglesia católica y el Estado Mexicano”  son analizados por Julio César Ocaña Martínez.

El intenso y complejo sexenio  1934-40 es abordado por Gerardo Peláez en “Cárdenas : reformas, organización y corporativismo”.

La estabilidad del régimen del Ogro Filantrópico que embelesó a muchos calificándola de milagro mexicano, fue posible por el control corporativo usado para exterminar cualquier resistencia social en el mundo obrero, campesino y popular.

A medio siglo resurgió el movimiento obrero. Ferrocarrileros, maestros y también petroleros, telefonistas y electricistas intentaron y algunos lograron rescatar sus sindicatos. Esta gran rebelión obrera es tratada por Gerardo Peláez Ramos, investigador acucioso de las izquierdas, preso político en Lecumberri, en su texto “La primera crisis del corporativismo sindical. El movimiento ferrocarrilero de 1958-59 y las luchas magisteriales de 1956-60”. El Estado respondió con brutalidad. El ejército ocupó las instalaciones ferroviarias y encarceló a miles, entre ellos a sus más emblemáticos líderes Vallejo y Campa. Más de una década presos por el delito de ejercer la huelga. La obscenidad del gobierno no evitó exhibirse a nivel mundial y encarceló a Siquieros, figura conocida en todo el planeta, por el delito de pedir la libertad de los dirigentes sindicales.

En los años sesenta y setenta se produjeron extraordinarias luchas campesinas éstas son estudiadas con gran lucidez por el antropólogo Francisco Javier Guerrero en “El movimiento campesino de los años sesenta y setenta”.

Un insólito movimiento de las denominadas por algunos “clases medias” produjo el movimiento médico, uno de sus actores recientemente fallecido Alfredo Rustrián Azamar lo registra en su libro “La Revolución de las Batas Blancas” del cual publicamos un resumen realizado por Hirepan Maya Martínez.

La presencia de las mujeres en todas las luchas y movimientos del siglo XX es analizada por la periodista y feminista  Sara Lovera en “Mujeres del Porvenir. Movimiento, obra y pensamiento feminista en la lucha por la democracia en México”, un ensayo prolijo en información y compromiso.

Con otra mirada Daniel Carlos García nos entrega “Mujeres en Lucha”.

A la ola obrera la sucedió una oleada rebelde estudiantil a lo largo de los sesenta. La rebelión se combinó con el rock, el cine, el boom latinoamericano, las revoluciones de independencia en África y Asia y la esperanzadora revolución de los barbudos de verde olivo, quienes iban desnudos como si nacieran. Todo en la perla de las antillas a unas millas del monstruo.

La gran travesía del movimiento estudiantil la refiere Joel Ortega Juárez en su ensayo “El Movimiento Estudiantil, orígenes, tendencias, el 68 y el 71”.

Verónica Okión Solano, destacada investigadora, documenta los antecedentes del proceso nacional de los estudiantes en su ensayo “Juventud y revolución. La Central Nacional de Estudiantes Democráticos”.

El movimiento estudiantil de los años sesenta tuvo en Morelia un destacado protagonista Citlalli Martínez Cervantes nos da su testimonio en “Mi participación en el movimiento estudiantil michoacano”.

La revuelta planetaria llegó a México; fuimos contemporáneos del mundo. La fiesta libertaria despertó el entusiasmo de millones en todo el país y en toda la sociedad. Aterrados por la rebelión estudiantil, los gobernantes autoritarios llegaron al genocidio: tanques, helicópteros, bazucas y balas por doquier se emplearon para matar a centenares en Tlatelolco. Arturo Martínez Nateras, dirigente de la CNED y la Juventud Comunista, preso político en Lecumberri elabora la visión comunista en “El 68 mexicano”.

Vinieron años de terror. Los estudiantes no se sometieron. Dos años y medio después de la matanza salieron a la calle para ejercer el derecho de manifestación. Otra vez el horror: el jueves de corpus los halcones asesinan a 44 estudiantes en las calles de San Cosme.

Los trabajadores tomaron la antorcha libertaria. Durante los años sesenta y setenta los campesinos invadieron tierras por todo el país. Apareció la insurgencia sindical en los sectores fundamentales del mundo obrero: electricista de la tendencia democrática, mineros, automotrices, refresqueros, textiles, telefonistas y universitarios lucharon e hicieron la última resistencia al neoliberalismo. Esa década de lucha obrera es examinada por Arturo Whaley dirigente del Sutin, con  quien hemos realizado una proeza editorial para este libro en “Una década de la insurgencia sindical, una década de resistencia: 1975-1985”.

Uno de los destacamentos de la Insurgencia  Sindical fue el Sindicalismo Universitario incluimos  el trabajo de Eliezer Morales Aragón:”La izquierda y el sindicalismo universitario”. Su reflexión y testimonio son de una gran valía por haber sido del constructor y dirigente principal del SPAUNAM.

La tenacidad de la labor sindical está presente en el texto “El sindicalismo universitario entre los trabajadores” de Alberto Pulido con la óptica de los trabajadores manuales y administrativos.

El sindicalismo tiene entre sus fundadores a los del gremio electricista, Gerardo Peláez Ramos  lo analiza en “El Sindicato Mexicano de Electricistas”.

Entre tanto centenares de jóvenes tomaron las armas y sufrieron la más despiadada guerra sucia: torturas, desapariciones forzadas, hombres y mujeres lanzados al mar desde avionetas. la rebelión armada de los sesenta y setenta es analizada con una inmensa investigación por Hugo Esteve en “El Festín de la Balas: La Guerrilla en la década de los años setenta”.

Se buscaron y conquistaron otras rutas. Las izquierdas optaron, en buena parte, por la lucha político electoral. Conquistaron el registro electoral los comunistas, los socialistas, los trosquistas y los nacionalistas.

El sismo de 1985 despertó a la sociedad urbana y nació un gran movimiento urbano popular. La emergencia de la sociedad civil es examinada por Marcos Rascón en “El sismo que nos cambió a todos”, su testimonio es de gran valor por su labor como líder de ese proceso.

Otra mirada procedente de un líder y damnificado Alejandro Varas (que construyó la organización que aún persiste Unión de Vecinos y Damnificados), enriquece el examen del fenómeno en “La izquierda y el movimiento urbano (1985 y un poco más)”.

Los estudiantes volvieron en 1986. El movimiento del Consejo Estudiantil Universitario es tratado por Oscar Moreno, el más joven de sus dirigentes en “Autonomía, educación y libertad. La lucha del Consejo Estudiantil Universitario (CEU)”.

La mayor escisión del partido prácticamente único se produjo en 1988. Una gran coalición electoral fue defraudada con la caída del sistema. Ya no pudieron detener la insurgencia cívico-electoral. Este parteaguas de la vida política nacional es abordado por Porfirio Muñoz Ledo, su talentoso líder en “Notas sobre La Corriente Democrática”.

Carlos Reyes Romero nos da su testimonio y nos recuerda la importante aportación de Evaristo Pérez Arreola en la postulación del candidato presidencial de aquel año en “Cuauhtémoc Cárdenas. Una leyenda de intransigencia”.

En México casi siempre los cambios de gobierno han sido claves, en “La sucesión presidencial” Metzeri Martínez Núñez se refiere a ese fenómeno.

Además de los grandes cambios políticos que produjo el cisma del PRI en 1988, se dio un proceso de unificación de las izquierdas que es abordado con gran agudeza crítica por Mario Héctor Rivera Ortiz y Carlota Guzmán en “La fusiones de la izquierda mexicana en el periodo 1960-1990”.

En los finales de la década de los ochenta ocurrió la gran lucha de los maestros en 1989 donde se gestó la CNTE, este fenómeno aún vivo es tratado por Enrique Ávila, dirigente magisterial y representante al CNH del 68, es Movimiento social de izquierda que ha resistido durante décadas. ES de gran riqueza analítica su ensayo: “La Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), (1979-2014)”.

En los últimos años del siglo XX apareció el movimiento indígena con el EZLN. Su rebelión sacudió al país y al mundo, la originalidad de éste movimiento es estudiada por Enrique Ávila y Odín Ávila en “La propuesta zapatista de lucha social en las postrimerías del siglo XX y principios del XXI”. Este ensayo recoge con una perspectiva diferente la construcción de un movimiento y pensamiento autónomos.

Casi al final del siglo los estudiantes volvieron a cantar, bailar, gritar y combatir en defensa de la educación gratuita. La huelga finisecular es tratada por Nahúm Pérez en “La huelga estudiantil de 1999-2000 en la UNAM y su lugar en la historia”. Es un trabajo gestado desde las entrañas del movimiento.

Una reflexión desde la visión anarcomunista en torno a esta lucha nos la ofrece Alfredo Velarde en “La huelga plebeya de entre-siglos: sin la raza… ¿podría hablar el espíritu? (La lucha del CGH en 1999-2000)”.

El año dos mil todo indicaba que sería posible derrotar al PRI en las elecciones. No se pudo consolidar la alianza opositora. La izquierda se quedó a la orilla del río.

Se pudo derrotar al PRI sin balas de por medio, pero mediante una victoria panista. La transición se frustró. Esa experiencia compleja y polémica es relatada desde dentro por Jorge G. Castañeda en “La izquierda se quedó a la orilla del río en 2000”.

Los procesos electorales posteriores han sido muy polémicos Roxana Rodríguez analiza “Las elecciones de 2006 y 2012”.

En los albores del siglo XXI apareció un nuevo movimiento con inusitadas herramienta, el #yo soy 132 es la anunciación de un nuevo ciclo de luchas libertarias. La condición inédita de este movimiento de inicios del siglo XXI nos parece que debe estar en éste recuento de movimientos sociales del siglo XX. Este fenómeno es analizado por uno de sus voceros el estudiante Israel G Solares en “El #YOSOY132: Entre dos tiempos” y también por el académico Roberto González Villareal en su trabajo “#YoSoy132: acontecimiento y devenir”.

Apenas hace unos meses se produjo un inesperado renacer del movimiento estudiantil en el Instituto Politécnico Nacional , contamos con el privilegio del testimonio de uno de los dirigentes de la Asamblea General Politécnica AGP, Donovan Garrido del cual publicamos “El burro contra el cerdo y el buitre . La Huelga del IPN 2014”.

Traspasando nuestras fronteras se desarrolla un movimiento de mexicanos que viven y trabajan en los Estados Unidos incorporamos el ensayo “Las luchas campesinas en EE.UU. y la influencia de la izquierda mexicana de Eduardo Stanley”.

Cuando estábamos cerrando la edición de éste libro se produjo un fenómeno extraordinario que seguramente ha marcado un parteaguas en México. La criminal cacería de estudiantes normalistas de Ayotzinapa en Iguala. Sus orígenes, el contexto social, político, económico y cultural así como la responsabilidad del Estado, de sus aparatos militares y policiacos están en el centro del debate de nuestros días. No se debe permitir bajo ninguna forma que queden impunes esos crímenes de lesa humanidad. Es por ello que la dimensión de la protesta social es inmensa. Ha traspasado las fronteras nacionales. Vivimos una de las más severas crisis políticas. Seguramente será necesaria una gran reflexión de lo ocurrido en Iguala, es un tema que exige replantearse muchas cuestiones en torno a los problemas del Estado, el sistema de partidos y la misma existencia de la izquierda, sin omitir la tremenda descomposición social. Estamos en los albores de una nueva era por lo que habrá materia para la reelaboración del pensamiento y la praxis de nuevos sujetos políticos y sociales. Este desafío teórico y político rebasa los alcances de éste libro.

Por ahora nos limitamos a ofrecer un registro minucioso de la Normal Rural de Ayotzinapa y la organización histórica de los estudiantes normalistas la Federación de Estudiantes Campesinos Socialistas de México en el texto de Víctor Cardona Galindo.

Los autores de éste tomo Movimientos Sociales del siglo XX mexicano, que forma parte de la obra La izquierda mexicana del Siglo XX son expresión de su diversidad y complejidad. Todos los que escriben en torno a los movimientos de la segunda mitad del siglo son actores centrales de sus correspondientes movimientos analizados aquí, ello le da una característica singular e inédita a su colaboración.

Los autores de los ensayos referidos a los temas de la primera mitad del siglo xx son todos intelectuales dedicados al estudio de esos temas, su aportación es de gran calidad y le da a este tomo una gran riqueza.

Los lectores tienen ante sí una suerte de caleidoscopio de los movimientos más importantes de ese siglo, visto de manera ampliada por lo que se incluyen los movimientos de estos primeros años del siglo XXI, con la óptica diversa y comprometida intelectual y política de sus autores. Ustedes tienen la palabra.

Villa Olímpica, Marzo 2015

Joel Ortega Juárez
Economista y pensador social

abelroca. 26 de Febrero de 2016 17:10

JOEL, ESTA SÍNTESIS ME DEJA CLARO QUE LA REVOLUCIÓN MEXICANA FUE UNA DE LAS REVOLUCIONES BURGUESAS DEL SIGLO XX, DE LA QUE SURGIERON SUS GOBIERNOS, LOS CUALES CREARON ENTRE LOS AÑOS VEINTE , LA PLATAFORMA DEL DESARROLLO DEL CAPITALISMO MEXICANO COMO UNA VARIABLE DEPENDIENTE DEL IMPERIALISMO NORTEAMERICANO TRIUNFANTE A PARTIR DE LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL, COMENZANDO CON LA ALIANZA POR LA DEMOCRACIA CONTRA LAS POTENCIAS DEL EJE, A PARTIR DE ENTONCES EL ESTADO CORPORATIVO SE PROPUSO DESMANTELAR LO SOCIAL DEL PACTO CONSTITUCIONALISTA DE 1917, SIN MISERICORDIA SE DESCONOCIÓ EL ARTICULO 123 Y EL DERECHO OBRERO FUE COMBATIDO POR LA SECRETARIA DEL TRABAJO, EL DERECHO DE HUELGA EN PRIMER LUGAR.
SE OMITIERON HASTA EL OLVIDO LOS CONTENIDOS OBLIGATORIOS EN MATERIA EDUCATIVA DE LA CONSTITUCIÓN, QUE NO SOLO DEL ARTÍCULO TERCERO, YA QUE EN ESTE DOCUMENTO SE PROPONEN VALORES INDIVIDUALES, SOCIALES, DEMOCRÁTICOS QUE LA DEBIERAN PERFILAR, SER PARTE DEL COMPROMISO GARANTE DEL GOBIERNO CON LA EDUCACIÓN CIUDADANA; NADA DE ESO: PLANES Y PROGRAMAS DE ESTUDIO DE EDUCACIÓN BASICA, PREPARATORIA Y PARA EL TRABAJO FUERON ESCASAMENTE ATENDIDOS, IMPLANTADOS SIN MEDIOS Y SIN VISIÓN EDUCADORA, QUISIERA DECIR QUE PARA SALIR DEL PASO, PERO HOY NOS ENTERAMOS QUE FUE UN DELIBERADO PROCESO DE FAVORECER POR MEDIOS PRAGMÁTICOS , E INDESEABLES COMO LA REPRESIÓN Y LA CORRUPCION Y LA IMPUMIDAD EN BENEFICIO DE LOS NEGOCIOS Y FINES LAS CLASES HEGEMÓNICAS, ENTRE ELLAS LAS GOBERNANTES; CADA SEXENIO LAS CAMPAÑAS ELECTORALES SE TIÑERON DEL COLOR DE LOS DERECHOS SOCIALES, CADA GOBIERNO FUE LA RENUNCIA A ESAS PROMESA JURADAS POR TODOS LOS PODERES DE LA UNION, CADA SEXENIO LA ALIANZA DEL PARTIDO HEGEMÓNICO CON LA BURGUESIA MEXICANA CONSOLIDANDO SUS RELACIONES CON LOS EMPRESARIOS HASTA CONVERTIRSE EN SOCIOS EMPRESARIALES Y POLÍTICOS Y ELLOS JUNTOS ACABAR CON LOS DERECHOS DE LOS CAMPESINOS, DE LOS OBREROS, DE LOS ESTUDIANTES DE SUS MAESTROS, ASI QUE NO NOS EXTRAÑA QUE LA IZQUIERDA MEXICANA FUERA MASACRADA PASO A PASO POR MEDIO DE LA REPRESION, LA CORRUPCIÓN Y LA IMPUNIDAD GUBERNAMENTALES. A VECES CON LA MÁSCARA DE LA DEMAGOGIA, CADA VEZ MENOS MÁSCARA, CADA VEZ MAS IMPUNE, AHORA LES VALE QUE SESENTA MILLONES DE MEXICANOS PRODUCTO DE SUS MUY DIESTRAS ACCIONES VIVAN EN LA MISERIA QUE OTROS TREINTA MILLONES DE TRABAJADORES ACCEDAN A SUELDOS MISERABLES INCORPORÁNDOSE A LA MASA ANTES SEÑALADA Y OTROS VEINTE VEAN EN PELIGRO SUS PEQUEÑOS PRIVILEGIOS. INCLUSO CUANDO QUIENES PAGARON SUS ESTUDIOS SE QUEDARON Y SE QUEDAN SIN EMPLEO, SIN ESPERANZA ALGUNA. EL ORGULLO CLASEMEDIERO FUE UNA COLOSAL PARAFERNALIA CONSTRUIDA PARA QUE SUS INTEGRANTES NO VIESE LA REALIDAD MEXICANA Y NO SE ADVIRTIESEN COMO PARTE DE ELLA Y ASUMIESE LA POSIBILIDAD IZQUIERDOSA DE AGRUPARSE, ACTUAR EN LA DEFENSA DE SUS INTERESES Y MORALMENTE QUEDAR INDEFENSOS EN UN VALEMADRISMO COBARDE QUE SE ALEJÓ DE LA IZQUIERDA ORGANIZADA, MAS CUANDO SUS LIDERAZGOS SE DEJARON SEDUCIR POR LAS MIGAJAS DEL PODER QUE NO FUERON USADAS PARA DESDE DENTRO DE LA TRIPA DEL OGRO FILANTROPICO SE HICICIERA ALGUN CAMBIO A FAVOR DE LAS MAYORIAS, HOY SE ADVIERTE LA RENUNCIA DE LOS PARTIDOS DE IZQUIERDA A LOS OBJETIVOS DE SU CONCIENCIA SOCIAL, ADVIERTO QUE ESTÁN MAS INTERESADOS POR SUS INTERESES PERSONALES QUE POR LOS SOCIALES Y DE ELLOS NO SALE YA UNA PALABRA, UN DISCURSO, UNA ACCION QUE CONVOQUE A SUS PARTIDARIOS A UNA ACCION ORGANIZADA INTELIGENTE, TENAZ QUE MUESTRE SU IZQUIERDISTA EXISTENCIA.
JOEL ME PERMITISTE LA PALABRA Y ME DEJASTE EL COMPROMISO DE LAS LECTURAS QUE MODEREN MI PESIMISMO Y DE LAS ACCIONES DE ASOCIARNOS PARA ACCEDER A UN CRITICO Y CONSTRUCTIVO OPTIMISMO, GRACIAS POR COMPARTIR NUESTRA PALABRA, HOY LA MÍA.. PERDÓN POR LAS MAYÚSCULAS, LAS PUEDO VER Y LEER.

Agregar comentario