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Deserciones

Manual de Perplejos

Alfredo Gabriel Páramo


De lapiceras, quesadillas y necedades

Una alumna de periodismo se pregunta, desafortunadamente en serio, acerca de por qué en “otros lugares” de México no pueden decirle a las cosas por su nombre. Ella al bolígrafo le dice pluma y le molesta que la gente del Sur le diga lapicero. También, existe el pleito absurdo e interminable de las quesadillas defeñas, que pueden o no tener queso, y las de provincia, que deben tenerlo necesariamente.

En ambos casos se habla de etimologías, mal comprendidas, y relaciones entre lo que evoca el nombre y lo que presenta. Explicar el desplazamiento semántico, como lo hace tan bien José G. Moreno de Alba en sus Minucias del lenguaje parece que no convence a nadie, pues la gente prefiere a veces ser muy necia.

Lo mismo ocurre con la barbacoa, de la cual conozco al menos seis versiones, desde la que se supone tradicional del estado de Hidalgo, de borrego, y las preparadas con carnero, res, pollo o, cosa muy extraña, vegetales; hasta la “barbecue” estadounidense, que nada tiene que ver con aquellas y más bien se trata de un asado o parrillada.

Más allá de las palabras, lo que prevalece en estos ejemplos es la idea que tienen muchas personas de que su pedacito de tierra en que viven es no solo el centro del universo, sino el rector de todas las realidades posibles. Es esa tendencia a pensar que todo lo que no sea como nosotros está, por necesidad, equivocado y debe cambiar lo más rápidamente posible.

altaircuatro @gmail.com

Alfredo Gabriel Páramo
Profesor, periodista, escritor. Twitter @lavacadiablo www.karacteres.com

Xochil Lizbeth García Garza. 23 de Octubre de 2015 22:18

Me parece un artículo muy interesante, ya que es cierto lo que dice, “la tendencia a pensar que todo lo que no sea como nosotros esta, por necesidad, equivocado y debe cambiar lo más rápidamente posible”. Y no es así, debemos tener en cuenta que el universo no gira a nuestro alrededor, sino que somos una parte una pequeñísima parte, tenemos que aceptar las diversidad de culturas, costumbres más allá que solo las palabras, tenemos que aprender que no solo lo que nosotros hacemos está bien, sino que hay un sinfín de cosas que lo están, que no necesariamente tienen que ser como nosotros decimos o creemos. He aquí el valor del mes, que es tolerancia, tenemos que aprender a ser tolerantes y aceptar las cosas como son, que son diferentes, que hay diferentes puntos de vista y el hecho que no sean como nosotros pensamos, quiere decir que está mal, sino todo lo contrario de esta forma podemos enriquecer nuestro conocimiento.
Vuelvo a repetir, me parece un artículo muy interesante del cual puede sacarse mucho provecho.

Xochil Lizbeth García Garza
Maestría en Educación Básica
UPN 285 Reynosa, Tam.
Subsede Camargo.

Gabriel Páramo. 24 de Octubre de 2015 02:39

Compañera, muchas gracias por sus comentarios.

Gabriel Páramo

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