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Cartas entre maestros

Gloria De la Garza Solis


Competencias docentes en el siglo XXI

Me precio de haber contado con varios buenos profesores en los diferentes niveles del sistema educativo, tan buenos como para estimular una sed permanente de conocimiento e inspirarme a estudiar la Licenciatura en Pedagogía y dedicarme a la docencia. Recuerdo en particular a quienes impartían español en secundaria y bachillerato, porque me infundieron el amor por la palabra. En la universidad recibí la luz de excelentes académicos: uno de ellos fue el maestro Víctor Palencia. En mi carrera impartía, siempre con buen humor, una amena clase de estadística aplicada a la educación. Era justo y, sobre todo, comprometido con su labor. Yo solía escribirle notas al final de las tareas, exponiéndole mis dudas: respondía siempre de manera amable y puntual. Luego me enteré que otras compañeras lo hacían también y les daba la misma atención. Yo admiraba esa dedicación personalizada y se lo expresé en unas breves líneas al final de una tarea. Me la devolvió calificada sin el pedazo de papel donde estaba el mensaje. Años después, se convirtió en director de la entonces Escuela Nacional de Estudios Profesionales Acatlán donde me había formado y en la que ya me desempeñaba como docente. Un día, me mostró que aún guardaba mi notita en la cartera. Me conmovió el detalle y me identifiqué plenamente con él, porque yo también conservo todas las muestras de reconocimiento que he recibido de algunos estudiantes, como cartas y pequeños obsequios. Cuando siento flaquear mi vocación docente, acudo a ellas para recordar por quienes y con qué propósito sigo en la enseñanza.

Mi experiencia de casi 25 años como educadora ha sido muy gratificante, aunque no exenta de sinsabores. He visto cómo la figura docente, especialmente de los niveles básicos, se ha ido devaluando progresivamente. Hay chistes, caricaturas y viñetas sobre ese asunto, pero no se trata de algo gracioso, sino más bien grave. En los últimos años, la labor de los profesores se ha ido volviendo cada vez más compleja, ardua y desafiante, en especial frente a la falacia de que los maestros pueden ser desplazados eventualmente por el vertiginoso avance de las tecnologías de la información y la comunicación. Todo lo contrario: justo en esta era de la Internet es más importante su papel como orientadores de las nuevas generaciones.

El mundo globalizado del siglo XXI presenta muchos retos en la cotidianidad de los niños y los jóvenes, quienes requieren el desarrollo de varios tipos de saberes, como los ha definido la UNESCO: saber ser, saber hacer, saber convivir. Integrar los conocimientos, habilidades y valores necesarios para ello, implica un gran esfuerzo de padres y maestros. Cada vez es menos frecuente que un profesor se limite simplemente a exponer un tema en clase. El avance del conocimiento y la innovación en los modelos pedagógicos están obligando al ejercicio de más de un papel en la docencia: facilitador del aprendizaje, tutor, orientador educativo, diseñador de materiales didácticos, elaborador de instrumentos de evaluación, asesor para padres, mentor o guía de colegas novatos, etc.

Elena Luchetti (2008: 70) propone una nueva matriz de formación docente que responda a las exigencias de la educación contemporánea que implica formarse en y para:
a) la diversidad de la sociedad que está cada vez más interconectada;

b) la educación permanente: por la actualización constante que requiere el progreso acelerado del conocimiento;

c) el trabajo por competencias en un mundo laboral en continua especialización,

d) la selección de contenidos: en la maraña de una red de información no siempre veraz y confiable, adecuados a las necesidades actuales del conocimiento;

e) el empleo de otros espacios curriculares, además de la clase magistral (seminarios, talleres, mediatecas, laboratorios, prácticas de campo, modelos abiertos y a distancia, etc.);

f) favorecer la autonomía, o la capacidad de estudio independiente;

g) fomentar la participación que lleva al aprendizaje colaborativo y al compromiso social;

h) articular interáreas, interciclos e interniveles, para romper con los modelos curriculares atomizados;

i) la resolución de problemas y el trabajo por proyectos, puesto que el desarrollo más justo de todas las naciones requiere la solidaridad y la cooperación;

j) la resolución de conflictos, en un mundo caracterizado por más contactos interculturales y, por ello, propenso a ciertos desencuentros entre personas y comunidades de orígenes diversos.

Alvaro Marchesi (2007) explica que en la figura docente se intersectan tres esferas: la de las competencias profesionales, la de las emociones y la de la responsabilidad moral y social. El profesor del siglo XXI se mueve, como sus estudiantes, en la sociedad de la incertidumbre.
Por lo que se refiere a las competencias profesionales que debe desarrollar un docente, Marchesi coincide en lo que propone Luchetti:
a)Fomentar el deseo de los alumnos por ampliar sus conocimientos

b)Cuidar la adecuada convivencia escolar

c)Favorecer la autonomía moral de los alumnos

d)Desarrollar una educación multicultural

e)Cooperar con la familia

f)Trabajar en colaboración y equipo con otros compañeros.

En cuanto a las emociones del profesorado, Marchesi señala que, si bien se espera que el docente vele por el desarrollo afectivo de los estudiantes, no se ha dado la misma atención al hecho evidente de que el profesor es un ser humano que requiere bienestar emocional para desempeñarse de manera adecuada y efectiva en su labor educativa. La construcción de la identidad profesional como docente es un proceso largo y difícil que conlleva introspección y cuestionamiento continuos. La preparación del profesorado supone la adquisición y actualización de conocimientos y técnicas, pero también de un acompañamiento en la formación integral de la persona. La relación pedagógica incluye una implicación emocional y afectiva con los estudiantes que requiere apoyo, orientación y revisión continua por parte de los formadores de docentes.

El ejercicio de cualquier profesión exige responsabilidad y sentido moral. En la docencia, esto se acentúa porque se pone en juego la formación de seres humano, así que en la personalidad moral del docente deben concurrir la equidad, la compasión y el compromiso social.

Hace algunos años ya había revisado la evolución del encargo docente (De la Garza, 2003: 33) y propuse que la formación y superación continua del profesorado debería atender tanto el ámbito profesional, como en el personal en cinco áreas:

a) Disciplinaria, es decir la actualización continua en los contenidos que se enseñan.

b) Pedagógica, o sea, la incorporación en la propia práctica de innovaciones teórico-prácticas en el campo educativo.

c) Tecnológica e instrumental para el manejo eficientes de las herramientas electrónicas y de la informática.

d) Cultural, con referencia a las habilidades de comunicación del docente (lectura, escritura, expresión oral), así como su acervo cultural personal y sus intereses estéticos.

e) Desarrollo humano, lo cual implica un autoconomiento para le mejoramiento de actitudes hacia sí mismo y hacia otros, carácter, valores, salud física y emocional.

Ana María Martínez (2008) con base en el enfoque por competencias, y retomando a Zabalza (2007), agrega a lo enumerado previamente, que: “los profesores ahora deberán ser generadores, innovadores y experimentadores de conocimientos y actitudes utilizándolas en las aulas, con sus colegas y en las instituciones a lo largo de la vida”, para contribuir a un sistema educativo de calidad, para el cual propone diez dimensiones más o menos similares a lo ya expuesto hasta ahora.

Estamos de acuerdo en que lo que hemos presentado hasta aquí corresponde a lo que idealmente debería concurrir en la figura docente, pero ¿cómo se puede demandar a los profesores que se empeñen en formarse en todas estas competencias, si en los últimos tiempos su valor como agentes del desarrollo social se ha ido deteriorando en aras de un supuesto respeto por el alumno? Si se quiere exigirles que se preparen mejor, los padres y las autoridades escolares deberían devolverles la dignidad y la autoridad que han estado socavando desde hace tiempo con las actitudes permisivas hacia niños y jóvenes, con las cuales retardan su madurez y los hacen indolentes, indisciplinados y poco respetuosos con sus maestros. Empecemos por reconocer, como afirma Ana María Martínez (2008) que la labor docente es muy ardua si se quiere llevar con éxito, alta responsabilidad, ética, compromiso con los estudiantes, con la institución y con la sociedad a la que se pertenece…

Después de revisar todo lo que exige el encargo docente en el nuevo milenio, la sociedad en su conjunto debe brindar apoyo incondicional a los profesores porque junto con los padres, son los formadores de los hombres del futuro. ¿Quién quiere seguir la profesión de la enseñanza? Yo acepto el desafío.

Referencias documentales.

  • DE LA GARZA, G. (2003) “La evolución del encargo docente. Las funciones del maestro en el siglo XXI” en Ethos educativo 27. Mayo-agosto pp. 25-33. México.
  • LUCHETTI, E. (2008) Guía para la formación de nuevos docentes. Buenos Aires: Bonum.
  • MARCHESI, A. (2007) Sobre el bienestar de los docentes. Madrid: Alianza Editorial.
  • MARTÍNEZ, A. (2008) “Competencias docentes del profesorado universitario de calidad”, ponencia presentada el 29 de octubre 2008 en el Primer Coloquio de Investigación Multidisciplinaria realizado en la Facultad de Estudios Profesionales Acatlán, UNAM. México.

Gloria De la Garza Solis
Pedagoga, profesora formadora de docentes y maestra de italiano

Isadora.. 04 de Mayo de 2011 11:59

Muy exacto, emotivo y cierto este artículo. Gracias

abelroca. 06 de Mayo de 2011 10:14

Bien por el hombre, por el maestro, por la continua valoración personal y social de su perfil profesional y de su proyeción histórica; pero al maestro lo hace también su circunstancia (no hay maestría, sin oficio, no hay oficio, sin taller, no hay taller sin gremio, ni gremios sin ciudades, como tampoco hay ciudades sin ciudadanos)los maestros que escriben sobre los maestros desde su formación pedagógica y ambientalista parecen destinados a profundizar sobre las circunstancias históricas y sociales concretas que limitan el desarrollo del perfil que presenta la maestra de la Garza, límites impuestos desde el egoísmo gigantesco de una maquinaria de concentración de capital que somete soberanías nacionales, autonomías universitarias, voces intelectuales y científicas y sobre todo voluntades individuales:miles de millones de seres humanos absolutamente indefensos que huyen de su entorno depredado por los negocios internacionales como el grupo africano que ya no puede vivir del desabasto producido por la explotación de el cacao en el Congo extraido para deleite de los paladares europeos por los “industriosos chocolateros belgas”, o como la proletarización de los doctorados en India y China que hoy son “el capital humano” “el ejército de reserva” de esa poderosa maquinaria de la globalización, entre estos extremos todas las clases y niveles de devaluación del hombre , de su entorno al considerarlos materiales fácil y finalmente fungibles. Ni modo, de regreso a Marx, la filosofía, el afán de saber no deberá truncarse en la pura explicación del mundo;sino proponer su transformación, de la teoría a la práctica ¡menuda tarea! pero digna de esta generación de inicios del siglo XXI.

Eleno Martínez Quistián. 20 de Julio de 2011 23:24

me parece muy importante éste artículo "Competencias docentes en el siglo XXI, especialmente para todas aquellos maestros que se inician en ésta ardua tarea de la docencia.
importante conocer la experiencia de la Maestra Gloria de la Garza

Carmelita Arce. 26 de Julio de 2011 17:07

Es muy cierto éste articulo por el hecho de que la labor docente en estos tiempos es muy deteriorante, no todos los maestros se preocupan por la conviencia aulica, sino por el bienestar propio.

Gloria De la Garza. 27 de Julio de 2011 14:01

Muchas gracias por su interés en el artículo, Carmelita Arce, pero lo que yo intento exponer en el documento es que la imagen del docente en la actualidad está deteriorada, porque se le ha restado autoridad y ya no se le atribuye el valor que tenía antaño frente a otras profesiones. Esto me parece grave porque afecta la autoestima del profesor, su motivación hacia su labor y le impide manejar adecuadamente la relación pedagógica en el aula. Es importante revalorar la profesión docente, reconociendo las multiplicidad de competencias que requiere. De esa manera, podemos también demandar que reciban la preparación adecuada y que los maaestros que los se comprometan seriamente en su tarea obtengan los estímulos laborales y sociales que merezcan en función de la eficacia y calidad de su desempeño.

ma luia lna. 01 de Agosto de 2011 00:08

considero qe eess tiempo de hacer una introspecion a nuestra praactica docente,, que como bien dice PAblo Lattapi s. estamos educando en esscuelas del S XIX conmmaestros del S XX y alumnos del S XXI. aqui el maestro que quiere quedarase descontextualizado, ahi se queda y el que desea invertir en su adaptacion al medio, invierte y coexiste en ese medio. por infortunio en el magisterio gran porcentaje de maestros esta cumpliendo o acercandose a los treinta años de servicio, y hay quienes dicen"ya pa que" ya me voy a jubilar. algunos que no han pensado en la jubilacion al leer este articulo van a solicitar su jubilacion, otros pocos van a empezar a llenar el perfil del nuevo docente. es una tarea algo dificil mas no imposible.

elizabeth vera. 04 de Agosto de 2011 00:55

Muy bello, pero descontextualizado, desconozco la fecha en la que fue escrito este texto, sin embargo es conveniente revisar las situación actual de los docentes y el papel que el gobierno quiere que los docentes jueguen, basta con analizar la nueva currícula que se trabaja al interior de las aulas, es decir, la RIEB que se trabaja por 6 meses y ENLACE, todo para cubrir con las expectativas de zona, simular, matizar,etc. no soy pesimista, de hecho me encuentro estudiando, me interesa sontar lon las competencias docentes, tengp planes y ptoyectos, pero el panorama es desalentador,simplemente ¿quien capacita a los profesores? pues los mismos profesores entonces, ¿comó se quieren obtener resultados diferentes, haciendo siempre lo mismo?

elizabeth vera. 04 de Agosto de 2011 00:55

Muy bello, pero descontextualizado, desconozco la fecha en la que fue escrito este texto, sin embargo es conveniente revisar las situación actual de los docentes y el papel que el gobierno quiere que los docentes jueguen, basta con analizar la nueva currícula que se trabaja al interior de las aulas, es decir, la RIEB que se trabaja por 6 meses y ENLACE, todo para cubrir con las expectativas de zona, simular, matizar,etc. no soy pesimista, de hecho me encuentro estudiando, me interesa sontar lon las competencias docentes, tengp planes y ptoyectos, pero el panorama es desalentador,simplemente ¿quien capacita a los profesores? pues los mismos profesores entonces, ¿comó se quieren obtener resultados diferentes, haciendo siempre lo mismo?

Gloria De la Garza. 04 de Agosto de 2011 10:21

Profra, Elizabeth Vera: su crítica al artículo pertinente. Resulta descontualizado porque se refiere a las competencias docentes en general, no se enfoca en el profesorado del nivel básico. Las limitaciones de extensión del documento me permitieron simplemente bosquejar el “qué” de la formación docente, pero no pude abordar el “cómo”. Ciertamente, lo que expongo en el texto debe analizarse desde los lineamientos de la RIEB y las exigencias de ENLACE para los maestros mexicanos. Me gustaría comentar que me parece válido que profesores veteranos participen en la capacitación de otros con menos experiencia; también creo que los docentes recién formados pueden aportar innovación y frescura las prácticas educativas de una institución e inspirar a profesores más maduros en la búsqueda de cambios en su labor educativa. La formación y actualización no puede provenir sólo de especialistas pedagogos, psicólogos, diseñadores instruccionales, etc. Si creemos en el principio de la educación continua y el aprendizaje colaborativo, los profesores pueden autoformarse y contribuir al mejoramiento del desempeño de otros colegas con un trabajo colegiado, bien coordinado por el director de la escuela y un grupo de apoyo.

Ma. luisa Sandoval. 06 de Agosto de 2011 13:32

Estoy de acuerdo con este artículo y considero que aunque actualmente los retos sean muchos, difíciles y complejos y la mayoría de los docentes seamos del siglo XX es posible enfrentarlos, sólo es cuestión de perseverancia y responsabilidad para asumir nuestro compromiso profesional que nosotros mismos elegimos y aceptamos al ingresar al servicio,nadie dijo que fuera fácil. Creo que ahora no se vale buscar pretextos. Además ¿Dónde queda nuestra disposición por aprender de manera autónoma e independiente? Hay que creer en lo que somos y hacemos.

Mary Salazar. 07 de Agosto de 2011 00:22

Estoy de acuerdo con el artículo, afortunadamente existen muchos maestros con la vocación, calidad, ética y profesionalismo necesario para dejar huellas importantes en los alumnos que pasan por sus aulas, aunque también desafortunadamente, existen los que se desempeñan siendo todo lo contrario. Sólo de imaginar lo pesado que les ha de significar “trabajar” como docentes y durante 30 años sin tener ningun cariño ni vocación por su “profesión” entiendo un poco porque el nivel educativo del país como está.

jules trejo. 07 de Agosto de 2011 23:57

Estoy de acuerdo con el artículo, sin lugar a duda nosotros como docentes debemos de actualizarnos y capacitarnos para ser lo suficientemente competente ante los cambios que exige las nuevas sociedades del Milenio. Gracias Maestra Gloria de la Garza Solis

Gloria De la Garza. 08 de Agosto de 2011 11:56

Profesores Luisa Sandoval, Mary Salazar y Jules Trejo, les agradezco su interés y sus comentarios al artículo. Me complace constatar cuántos docentes tienen la inquietud y voluntad de superarse continuamente en beneficio de sus estudiantes y de la sociedad en su conjunto.

lucy sara. 08 de Agosto de 2011 14:53

Hola sin duda un documento muy interesante sobre todo porque nadie va a rescatar esa imagen que ha ido decayendo más que nosotros mismos, se que estamos inmersos en un mundo de muchas dificultades, tanto de autoritarismo, poca responsabilidad profesional, comodismos en nuestra labor, pero que solo necesitamos disposición, iniciativa para ser como lo sugiere la mtra. Gloria generadores, innovadores y experimentadores de conocimientos y actitudes; y aun cuando sea un mismo maestro el que me oriente, podremos fortalecer esa capacidad de estudio independiente que enriquezca ese intercambio a traves del trabajo colaborativo. Podemos hacerlo…

enrique luis gaona. 09 de Agosto de 2011 18:27

crear conciencia en los mismos compaññeros maestros es un gran reto pues te encuentras con aquellos que se niegan al cambio, y los hay aquellos que tambien tienen esa hambre y sed de triunfo y este es un gran reto de este nuevo milenio, y si creo que si, podemos hacerlo y lograrlo, exito a todos

G. Ofelia Solís. 09 de Agosto de 2011 22:30

Ha sido gratificante leer su artículo, por rescatar la parte fundamental de la importancia de la docencia y además porque a pesar de que tengo 35 años de servicio, aún cuando no todos en la SEP, coincido con usted en la necesidad de que sea un trabajo que se ame, valore y se crezca en él, principalmente como parte de una sociedad. Tenemos que valorar cual es nuestra postura y actuar en el mundo en que nos desenvolvemos, ¿cómo enseñamos, cómo somos, qué damos y qué pedimos de los demás para desarrollar un trabajo con alumnos. Está siendo un golpe fuerte lo permisivo que se está siendo con los alumnos, sin embargo es necesario analizar, qué estamos haciendo para contrarrestar las actitudes hostiles de los mismos, sin disculpar sus actitudes intolerantes y violentas. ¿cuántas veces como alumnos han sido maltratados por algunos docentes que han abusado del poder de la autoridad que se les confiere como mentores. ¿Me pregunto si realmente nos preocupan los alumnos o únicamente nuestra propia “seguridad” o un estado de confort?

ERIKA MA. LÓPEZ ZAMUDIO. 09 de Agosto de 2011 23:21

Es muy bueno saber que en la actualidad la educación nos exige a los docentes la adquisición y desarrollo de nuevos conocimientos y experiencias adquiridas sin lugar a dudas dentro del quehacer educativo.
Y que es una gran responsabilidad el tener en tus manos a tantos alumnos los cuales serán los profesionistas próximos, humanos, autonomos, capaces de desarrollar sus conocimientos para un mundo mejor, o bien de lograr formar delincuentes, drogadictos, pandilleros, etc.. personas que se dedican a terminar con la tranquilidad y relación humana.
Creo que es importante que las exigencias que se estan pidiendo y que se logre terminar con esas practicas como la memorización, la falta de ética y valores profesionales, la corrupción, la falta de vocación dentro del mismo magisterio.
Aun nos encontramos docentes que estan esparando cumplir con la edad correspondiente para jubilarse, ya sin ningun interes de lo que aporta en el trabajo con sus alumnos, o
con algunos docentes que tienen hasta dos plazas y dejan a un grupo antes por que tiene que cubrir la de la tarde, o los docentes que por que es quincena se van más temprano por que si no , no llevan a tiempo para cobrar su cheque.
Las oportudidades estan es lo que dice el gobierno, cuando pretendes hacer un examen de oposición y las trabas te las ponen desde tu ficha de preregistro, hasta el día que te presentas al hacer el examen.. sin darte explicaciones claras.
Tambien el ver las condiciones de centros educativos, donde no se da una vuelta para ver las necesidades de pobreza, marginación, con gente que no tiene ni que comer, y que vive muy lejos para asistir a una escuela.
Las oportunidades deberian ser para todos….
Tenemos que ponernos en los zapatos de nuestros alumnos para saber cuales son sus necesidades, escucharlos, comprender que cada uno es diferente, ayudar a solucionar sus problemas y apoyarnos con los padres de familia para mejorar la calidad.. nuestra calidad… nuestro quehacer educativo…. es simplemente servir … piensa en que ese alumno puede ser el doctor que cure el cáncer que te invada el día de mañana y que no te dejará morir….. piensa que ese alumno es tu hijo y que le quieres enseñar lo mejor…

Gloria De la Garza. 10 de Agosto de 2011 16:08

Me entusiasma la respuesta de tantos profesores al artículo, tanto de aquellos que coinciden en aceptar el desafío de formarse en nuevas competencias ante las exigencias del nuevo siglo, como de aquellos que hacen observaciones críticas para señalar las limitaciones y problemas que afrontan cotidianamente los docentes. Gracias por sus aprotaciones, profesores Lucy Sara, Enrique Gaona, Ofelia Solís y Érika López.

MA DEL CARMEN RAM. 10 de Agosto de 2011 22:03

Siento la emoción de levantar la mano y afirmar que estoy con mis semejantes en el desafío crear -creer o como dice Octavi Fullat “es preferible el negro al gris cuando ya hemos renunciado a los colores o bien nos han forzado a decirles adiós”.

ubaldo lopez rodriguez. 10 de Agosto de 2011 22:45

Agradezco a la maestra que noa comparte este escrito, coincidiento con ella, en el sentido de que nadien puede dar lo que no tiene, se requiere de esfuerzo, pero vale la pena, iniciemos nosotros por desarrollar nuestras competencias, para entonces poder desarrollarlas en las ninas y ninos. Ademas no debemos asustarnos de los cambios, ya que siempre lo ha existido, haciendo un poco de historia, recordemos, la educacion lancasteriana, despues el positivismo en la epoca del Oaxaqueno Porfirio Diaz, la educacion socialista de Lazaro Cardenas, entre otros hasta llegar el de ahora del enfoque por competencias, formar ciudadanos competentes para que se incorporen en la vida productiva acorde al modelo economico en el que vivimos, ya vendran otros cambios, solo hay que entrarle, con entusiasmo, no nos hace dano aprednder cosas nuevas…

DALIA ARREDONDO. 11 de Agosto de 2011 11:38

Si se quiere exigirles que se preparen mejor, los padres y las autoridades escolares deberían devolverles la dignidad y la autoridad que han estado socavando desde hace tiempo con las actitudes permisivas hacia niños y jóvenes, con las cuales retardan su madurez y los hacen indolentes, indisciplinados y poco respetuosos con sus maestros

DALIA ARREDONDO. 11 de Agosto de 2011 11:40

ME ENCANTÓ ESTA PARTE DEL ARTÍCULO “Si se quiere exigirles que se preparen mejor, los padres y las autoridades escolares deberían devolverles la dignidad y la autoridad que han estado socavando desde hace tiempo con las actitudes permisivas hacia niños y jóvenes, con las cuales retardan su madurez y los hacen indolentes, indisciplinados y poco respetuosos con sus maestros”

lucy Sara. 11 de Agosto de 2011 19:26

Hola nuevamente para comentar que estamos apoyando en los cursos de actualización del presente ciclo escolar, con un grupo de 25 compañeros hoy tuvimos la oportunidad de compartir y reflexionar en torno al artículo, la consigna fue hacerlo también en la página, OJALA y por lo menos alguien lo haga y no solo sean nuevamente comentarios SALUDOS

Margarita de la Luz González Calixto. 11 de Agosto de 2011 23:18

Siempre le tenemos miedo al cambio sobre todo si no estamos bien informados acerca del procedimiento a realizar, por ello no debemos asustarnos pues estos siempre han existido y cuando se nos presenta trato de tomar lo bueno que este propone. En este caso admiro a Gloria de la Garza por tratar de hacernos competentes ante las nuevas exigencias del nuevo siglo.

Luz Olvera. 12 de Agosto de 2011 11:02

Me encantó el artículo, en el se rescatan puntos esenciales como es el hecho de que el papel del maestro ha cambiado, actualmente tiene que cubrir diferentes funciones, también de cómo esa figura se ha visto deteriorado por diferentes sectores; la importancia de capacitarse y superarse permanentemente; la responsabilidad compartida en la educación de los niños entre padres de familia y escuela.
Sin embargo creo que lo más importante que nos transmite la autora, aunque de manera velada, es el amor por esta profesión tan bella que elegimos por convicción quienes asumimos esa responsabilidad de formar futuras generaciones. Felicidades

Horacio Alvarez Soto. 12 de Agosto de 2011 23:10

Es un gusto para mi leer este articulo y darme cuenta que somos mas los que compartimos la idea de que es necesario retomar el tema de formación docente considerando la parte emotiva del mismo; siempre he pensado que estos cursos basicos de formacion al inicio de ciclo, deberian de estar reforzados por algunas estrategias que hagan lo posible de acrecentar la autoestima del maestro, recordemos que en la actitud esta el poder del cambio y renovación.
Aun falta un arduo camino que recorrer y una parte fundamental de esta nueva concepción de formacion del docente es promovida por los asesores tecnicos, quienes son los portavoces de las ideas de renovación. por lo que me ha tocado presenciar, este elemento de formación (asesores) echan a perder las ides de los cursos con su poco dominio y dificultad por llevar a cabo verdaderas estrategias que promuevan la interacción de experiencias retomando la literatura considerada para el curso. pero en fin..ese sera otro tema.
Continuemos maestros, siendo maestros no sol como un trabajo, sino como una forma de vida, bien lo dice Ana maria Martinez “los profesores ahora deberán ser generadores, innovadores y experimentadores de conocimientos y actitudes utilizándolas en las aulas, con sus colegas y en las instituciones a lo largo de la vida”, para contribuir a un sistema educativo de calidad.
Esta es nuestra labor. afrontemos el reto..

Gudelia Saavedra Salinas. 14 de Agosto de 2011 23:14

Hola soy la maestra Gude mi comentario con respecto a “Competencias docentes en el siglo XXI” es el siguiente: es una excelente lectura, ya que recapitula todo lo que un docente en la actudalidad debe contemplar,manejar y hacerce suyos todos estos aspectos que la autora nos presenta, por que el ser maestro no solo implica enseñar conocimientos,las habilidades y valores sino ser humano y saber escuhar a todas las personas que los rodean. Aun que pase el tiempo y haya tempestades el maestro sigue siendo el ejemplo para la sociedad.
E invito a todos mis compañeros a ponerse la camiseta de DOCENTE y entregarse con AMOR a sus clases.

Hugo Cuevas Ortega. 14 de Agosto de 2011 23:54

Me parece un artículo interesante, y me mueve a la reflexión de por que la sociedad no valora el trabajo que se hace con los niños en el nivel basico, pero ademas hasta donde yo se en la historia contemporanea de nuestro país no ha habido un secretario de educacion que sea egresado de una normal de profesores, y considero que en el magisterio hay personas con conocimientos profundos acerca de el sistema educativo y sus necesidades. Por lo tanto considero que en ese aspecto tampoco ha sido valorado ¿ o acaso no habra maestros con la capacidad y conocimientos para ocupar ese puesto?

Elvira Pasalagua Samano. 15 de Agosto de 2011 17:31

esta me llevo a reflexionar y mirar desde diversos ambitos mi practica docente, los logros y las dificultades donde como educadora concidero desechar algunas estrategias que en su momento no fueron funcionales y dar paso a la construccion de nuevas estrategias, asi como el rescate de otras para lograr una profesionalisación de la practica, donde los niños tengan acceso a la construccion de conocimientos a partir de sus experiencias que los lleven a fortalecer sus competencias de una forma creativa a partir del diagnostico como tambien fortalecer los valores desde el primer dia de clase con apoyo de los padres de familia con responsabilidad y etica profesional para lograr una buena convivencia dentro del aula sin perder de vista el proposito de la educación preescolar.

María Gpe Espinoza. 15 de Agosto de 2011 17:44

¿Quién quiere seguir la profesión de la enseñanza? Yo acepto el desafío.

me encantó este articulo, hoy empecé mi curso de formacion en mi secundria y en el libro viene esta lectura, me gusta mucho como puntualiza, va al grano, y comparto en mucho lo que en el plasma, soy maestra, y he vivido la falta de “valor” que tiene nuestra profesion, pero no nos queda más que trabajar para lograr por propio esfuerzo ese lugar que nos merecemos. me entusiasmo, me motivo, creo que los que somos nuevos en esto tenemos mucho por dar… asi que
YO TAMBIEN ACEPTO EL DESAFÍO

pedro chaparro. 15 de Agosto de 2011 18:04

me parece un trabajo que esta acorde a los tiempos que esamos viviendo y este tipo delecturas son gratificantes despues de las problematicas que se presentan en los centros de trabajo dirijidos por personas ipoco apatas para ejercer el papel de lideres y practican el autoritarismo a la antigua

Verónica García. 15 de Agosto de 2011 18:38

Tu artículo me hizo recordaral Maestro Palencia… es cierto! un MAESTRO así con mayúsculas y una persona excepcional. Algúien que trae la docencia en su ADN. Si podemos decir que un profesor debe llevar ese amor?… interés? pasión?… como le quieran llamar… dentro de sí, además de su formación docente; para poder desarrollar todas esas competencias en si mismo… y trasmitirlas a los estudiantes: pasión por SER, interés por HACER, gusto por SABER Y APRENDER, amor por CON-“VIVIR”.

ade. 15 de Agosto de 2011 18:57

interesante las reflexiones, el problema es que de pronto nos topamos con compañeros muy negativos a la renovacion educativa.yo acepto el desafio, porque me gusta mi trabajo.

Araceli Jiménez Sánchez. 15 de Agosto de 2011 19:39

Considero que es una buena lectura reflexiva acerca del papel que debemos desempeñar con nuestros alumnos durante nuestra labor docente para hacer de ellos personas que construyan sus conocimientos y los pongan en practica partiendo de sus experiencias y de esta manera desarrollen sus competencias con la participación de alumno-maestro y padres de familia

Angie. 15 de Agosto de 2011 21:59

La lectura fue muy estimulante, me permitió rflexionar sobre la importancia de autoevaluar la practica no solo como docente frente a grupo sino en todas las funciones que se desarrollan dentro del sistema educativo. Se me hace muy importante el punto de reconstruir la imagen del docente como aquella persona competente, eficiente y actualizada que se permita romper paradigmas.Aceptar el reto y llegar a la meta. Reconsiderar que somos la base del futuro de esos niños del siglo XXI.

Gloria De la Garza. 17 de Agosto de 2011 22:41

Muchas gracias, Profra. Lucy Sara, a usted y a todos los colegas que me hacen el favor de compartir las críticas y reflexiones que ha suscitado el artículo en el curso de actualización para profesores en servicio de la SEP. Me motiva a seguir profundizando en el tema de la formación docente y de buscar formas de concientizar a la sociedad en su conjunto sobre el valor del trabajo que hacen los profesores de educaciòn básica para preparar a los hombres del futuro. Nuevamente, gracias a todos por perseverar en esta noble tarea, a pesar del poco reconocimiento que, en los últimos tiempos, han recibido.

Karina de Jesús Fernández Navarro. 23 de Agosto de 2011 22:55

La profesión docente es una labor muy ardua la cual implica esfuerzos mismos que debes de afrontar. El simple hecho de contar con un grupo de párvulos quienes están esperando que tú como profesor, como ser humano les brindes: aprendizajes, experiencias, atención; así como la consolidación de las bases mismas que les servirán en los niveles siguientes para afrontar situaciones que se les presenten en su vida diaria.
Es necesario conocer los problemas existentes tanto en la sociedad como en la vida de cada uno de los alumnos, por otro lado; poseer un pensamiento crítico y científico que coadyuve a una convivencia democrática entre los párvulos. Para lograrlo es necesario conocer contenidos, planificar y desarrollar ambientes de aprendizaje óptimos mismos que impliquen; un favorecimiento de la autonomía,una adecuada convivencia, cooperación familiar, trabajo en equipo y desarrollo de una educación multicultural.

Danaé Argumedo Solís. 23 de Agosto de 2011 22:58

Desde mi punto de vista es necesario conocer cuáles son las necesidades de cada uno de los niños así como los aspectos que se deben fortalecer y reforzar durante su desarrollo académico. Debemos estar preparados para enfrentarnos a cualquier problemática que se nos presente ya sea con los mismos niños o los padres de familia, inculcarles que todos somos iguales como personas y que tenemos las mismas posibilidades que otro de salir adelante y lograr lo que se propone.
Es importante que uno como docente predique con el ejemplo ya que ellos son el reflejo de nuestras acciones.
Para darnos cuenta de nuestros resultados es importante realizar evaluaciones, ya que con estas conoceremos el avance de cada uno de nuestros alumnos así como los cambios que se han realizado desde el inicio de su nivel escolar.

Gloria De la Garza. 24 de Agosto de 2011 09:51

Estimadas profesoras Karina Fernández y Danaé Argumedo. Sus comentarios alientan mi esperanza de una mejor educación para México, porque como otros profesores me han compartido sus reflexiones sobre el artículo, ustedes muestran el compromiso por atender las verdaderas necesidades de sus estudiantes y de participar así en la construcción de un sociedad mejor.

Gabriela González Olarte. 24 de Agosto de 2011 21:41

Los docentes, en nuestra labor en la educación favorecemos las capacidades intelectuales de los estudiantes, propiciamos aprendizajes significativos, y atendemos el desarrollo del pensamiento crítico y científico e intervenimos para que el alumno construya nuevas formas de convivencia. También es necesario saber que conocimientos previos posee el niño en el momento en que comenzaremos a trabajar con él, para después establecer las estrategias que utilizaremos para estimular su desarrollo integral.
De igual manera debemos de poseer los conocimientos y las habilidades necesarias como lo son: el dominio de contenidos, planes y programas y así mismo hacer uso de las herramientas de las que dispongamos como las tecnologías de la información y ante todo la observación cotidiana y los registros de evaluación.
Finalmente, tenemos que fomentar la creación de ambientes de aprendizaje y de respeto tanto en la escuela como en la casa, donde el niño podrá integrarse y desarrollar sus competencias. En base a todo esto lograremos mejorar nuestro desempeño como futuras educadoras.

Alejandra Antonio Torres.. 24 de Agosto de 2011 23:48

Es necesario tener conocimientos sobre las necesidades que tiene los niños debido a la situación que enfrentan hoy en dia en el medio que los rodea. Lo que es necesario hacer y saber hacer es la implementación de estrategias adecuadas para favorecer los procesos de aprendizaje en los pequeños. Se requiere un domino amplio de conocimientos teóricos que respalden nuestra práctica docente. Lo que se debe hacer es usar medios de comunicación actuales, promoviendo la utilización de herramientas tecnológicas que apoyen nuestro trabajo docente procurando hacer lo mejor posible y aprender de todo aquello que no dio resultado para despues implementar nuevas estrategias.

Gloria De la Garza. 25 de Agosto de 2011 21:05

Prfra. Gabriela González y Profr. Alejandro Torres: Sus comentarios sintetizan lo que, en su experiencia, son las comptencias que requiere un docente de educación bàsica en el México actual. ES alentador encontrar tantos maestros como ustedes dispuestos a prepararse para afrontar los retos que plantea la educación del siglo XXI. Gracias por hacerse presentes en este espacio para el intercambio de ideas.

Miguel Ángel Salazar J.. 07 de Septiembre de 2011 04:50

Sin duda creo que tiene razón al describir los rasgos que un docente debe cumplir, más aún me parece acertado como muchos otros docentes, la preocupación que tiene de los ataques que actualmente recibe esta profesión. Aún me encuentro en formación y como muchos más estoy rodeado de personas que día a día ven absurdas las exigencias de los maestros, cuando otros trabajan todos los días sin goce de vacaciones y les pagan menos, es aqhí donde entra esa parte que muchos insisten en no entender aún, pues trabajamos con la materia más preciada y no nos podemos dar el lujo de decir que “echando a perder se aprende”
Me parece que los exámenes de oposición no están del todo mal, solo hace falta replantearlos y/o enfocarlos más en la porte profesional y ética, que no me parece que sea medible con preguntas. Me intriga mucho el comentario de Elizabeth Vera que hace alusión al estancamiento de preparación hacia los maestros y concuerdo con usted que esta es una profesión de vida en la que se prepara para ser competente por toda la vida por lo tanto ser autónomo.

Gloria De la Garza. 07 de Septiembre de 2011 09:47

Efectivamente, el magisterio mexicano recibe duras críticas y poco reconocimiento a una labor que, como usted dice,Prof. Salazar, no puede evaluarse en térmminos de mera productividad, porque los estudiantes no son objetos, cosas que se fabrican a destajo, ni mercancías. Cada persona en formación es única y exige una dedicación especial del docente. Las pruebas sirven para constatar conocimientos, preparación académica del profesor, pero no pueden dar cuenta de sus cualidades personales para la relación pedagógica, ni de su compromiso con la misión que le ha sido encomendada. Para eso se deberán buscar otras estrategias de valoración del ejercicio profesional. El artículo sólo intenta mostrar que las competencias que requiere un docente para desempeñarse con éxito son muchas y complejas, así que se le debe brindar el apoyo necesario para que las desarrolle y las lleve a cabo en las mejores condiciones posibles. Gracias por su contribución a esta conversación entre maestros.

ROBERTO DIAZ RODRÍGUEZ. 25 de Septiembre de 2011 23:53

Maestra Gloria de la Garza me dio mucho, saber de usted, que fue mi maestra de CL de Italiano haya por el año 1988, recuerdo mucho la lectura de Roma e verdi. Yo estudiaba Ciencias Politicas, ahora soy Docente en en el nivel Medio Superior, y efectivamente cada vez es más dificil esta profesión, hay veces que no se nota lo que hacemos, la sociedad demanda más de nosostros, me gusto mucho la forma en que escribió el articulo me más gusto de saber de usted, cuidese mucho.

Gloria De la Garza. 26 de Septiembre de 2011 18:09

Estimado Profr. Díaz: es un gusto reencontrar a un alumno se ha vuelto colega, especialmente en la noble profesión de la docencia. En 1988 yo era una docente novata a la que le faltaba desarrollar muchas de las competencias que enumero en el artìculo, pero me alegro de haber logrado que recuerde algo de lo que aprendió en mi curso en esa época. Sigo impartiendo clases en Acatlán, así que quizá tendré la oportunidad de saludarlo en vivo, si alguna vez decide visitar la universidad de donde egresó.

carmen castro cornelio. 15 de Noviembre de 2011 12:42

Buenas tardes profra. Gloria de la G. es un placer poder conocer parte de su trayectoria, pertenezco al estado de yucatàn, trabajo en el dpto. Desarrollo Educ. Nivel Preescolar, queremos contactarla directamente o platicara con usted. es posible?

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