Monumentos_mexicanos
Deserciones

Mirador del Norte

G. Arturo Limón D.


Dudas más que certezas

La real incertidumbre que agobia hoy día los mexicanos de diversas partes de la entidad es ¿qué sucederá con este nuestro país?

No tengo y la verdad cada día pienso que difícilmente haya quien tenga las respuestas a dicha interrogante.

Por ello hoy plantearé solo una serie de preguntas sin apuntar respuestas contundentes, o de menos precisas (cuanto me agradaría tenerlas) ero en las preguntas mismas está el desafío amable lector y la verdad nos agrade o no es hora de pensar en las respuestas antes de que sea demasiado tarde. G.A.L.D.

¿Lo sucedido en Jalisco es sólo una respuesta del narco o hay más de fondo?

La jornada de violencia que se vivió el viernes pasado en Jalisco, Colima, Michoacán y Guanajuato, con saldo de siete muertos y una veintena de heridos, en la cual se realizaron más de 40 narcobloqueos —varios de ellos incendiarios— y fue derribado un helicóptero de las fuerzas armadas, es la demostración fehaciente de que, a contrapelo del optimismo que puede apreciarse en el discurso oficial, los fenómenos relacionados con el auge delictivo, la inseguridad y la violencia no han variado en el país de manera significativa entre el sexenio anterior y lo que va del actual.

A decir del gobierno, el repunte de violencia en el occidente del país sería una respuesta delictiva al operativo lanzado por las fuerzas federales contra el cártel Jalisco Nueva Generación.

El ataque a bancos y gasolineras sumado al ataque al Ejército mismo es preocupante.

¿Que se pretende al cambiar nombre el Distrito Federal por el de Ciudad de México?

La noticia de que el Senado de la Republica habría aprobado el nombre de Ciudad de México por el del Distrito Federal con el que concomemos a la capital de los Estados Unidos Mexicanos nombre hasta hoy oficial de nuestra Republica maltrecha y de algún modo desecha por los ineptos que han dicho y dicen gobernarla y lo digo así porque asi lo advierto sobre todo ante la docilidad de aceptar de fuera y dentro por partes de las oligarquías de las indicaciones como las dadas a Salinas, Zedillo y Calderón de Cambiar el nombre de Estados Unidos Mexicanos por el de México, y ahora este debate que merece mucha atención aun cuando parezca simple. No hay espacio aquí para abordarlo con la amplitud que merece pero tomado un estudio de Javier Hurtado González,1 Alberto Arellano Ríos2

(le pido saque sus consideraciones y si puede conclusiones)

EL DEBATE ACTUAL (1997- 2009)

“Desde el 22 de agosto de 1996, fecha en que fue aprobada la última Reforma Constitucional referida al Distrito Federal, hasta mayo de 2009 se presentaron 43 iniciativas de reformas constitucionales sobre temas diversos que atañen tanto al artículo 122 como al 44 constitucionales en las partes sustantivas del estatuto político o el diseño institucional de la capital del país

Lo anterior no significa que no haya existido interés por parte de los legisladores de los distintos partidos para mejorar las normas constitucionales referidas al Distrito Federal o bien para adaptarlas a las nuevas realidades. El problema ha sido la ausencia de voluntad política y liderazgo para sacarlas adelante o una comprensión clara y profunda del problema que tiene la capital mexicana en el diseño del Estado mexicano y la conformación de un sistema político que conduce más al conflicto que al acuerdo.

Dado que desde 1997 el partido del presidente de la República no goza de mayoría absoluta en la Cámara de Diputados del Congreso de la Unión (y a partir del año 2000 tampoco en la de Senadores), no es posible entonces adjudicar a una fuerza política el que ninguna de esas iniciativas haya prosperado y se hayan incorporado o reformado al texto constitucional.

Probablemente un factor que ha impedido avanzar en lo anterior sea la extrema politización partidaria que en la vida política nacional ha adquirido todo lo que tenga que ver con el Distrito Federal, por el hecho de que sus dos últimos jefes de gobierno han sido candidatos a la Presidencia de la República por partidos opositores a los que han pertenecido los dos últimos titulares del Ejecutivo Federal. No obstante, un hecho es incuestionable: los ciudadanos del Distrito Federal no tienen por qué pagar por esta desafortunada o afortunada circunstancia.

Para realizar el análisis de las iniciativas presentadas en el Congreso de la Unión, se partió del punto de valorar si éstas implicaban un cambio sustancial en la naturaleza política del Distrito Federal, su diseño constitucional, autoridades u órganos de gobierno. De ahí que pudiera haber más iniciativas pero que no implicaban un cambio nodal. En este sentido, las iniciativas estudiadas fueron 43 agrupadas, como producto de su valoración y estudio, en once puntos según el tema o materia que pretendían modificar o reformar.

Las áreas temáticas y el número de iniciativas presentadas en cada uno de ellas fueron las siguientes: a) cuatro con relación al estatuto político-constitucional de la Ciudad de México y el Distrito Federal; b) seis referentes al nombramiento y remoción de la autoridad ejecutiva del Distrito Federal; c) tres referidas a la integración en la representación política en el Distrito Federal; d) cuatro iniciativas referida a las relaciones entre los órganos de gobierno y los Poderes Federales; e) cuatro con relación a la naturaleza y facultades legislativas de la Asamblea Legislativa del Distrito Federal; f) una referida al sistema de partidos en el Distrito Federal; g) dos referidas a la participación ciudadana o democracia semi-directa en el Distrito Federal; h) diez referidas a la relación y competencias entre los órganos de gobierno del Distrito Federal, o bien su integración; i) ocho referidas al fenómeno metropolitano; j) dos referidas a las competencias del Presidente de la República en materia de seguridad pública; y k) una con relación a la fiscalización del Distrito Federal. Cabe señalar que algunas abordaban más de un rubro, por ejemplo las iniciativas que se presentaron el 14 de noviembre de 2001 y el 5 de agosto de 2002 (véase el anexo). Sin embargo, y específicamente, su contenido, objeto o materia fue el siguiente:

3.1. Iniciativas con relación al estatuto político-constitucional de la Ciudad de México y el Distrito Federal

La primera iniciativa que se presentó en este rubro tuvo como objeto eliminar la figura del Distrito Federal y la duplicidad legislativa, instalada desde la reforma constitucional de octubre de 1993. Pretendía que el Distrito Federal adquiriera las características de un estado de la Unión, sin perder la condición constitucional de capital de los Estados Unidos Mexicanos y sede de los poderes federales.

Esta iniciativa fue presentada por 38 diputados federales del PRD (Partido de la Revolución Democrática) y buscó, además de eliminar la figura de Distrito Federal y seguir manteniendo la Ciudad de México como sede de los poderes federales, otorgar a un Congreso Constituyente de un llamado estado capital la facultad de fijar la extensión de la Ciudad de México que sería sede de ese estado de nueva creación y además capital de los Estados Unidos Mexicanos.

La segunda iniciativa presentada en esta tesitura en el Congreso de la Unión tuvo como intención cambiar el nombre del Distrito Federal por el de “Estado de Juárez” por considerar que de ese modo se integraría más armónicamente al centro de la República, junto con los estados de Morelos e Hidalgo, para fortalecer la independencia e identidad nacional. La propuesta establece que el Distrito Federal seguirá ocupando el territorio que actualmente tiene y que en el caso de que los Poderes Federales se trasladen a otro lugar, o se constituya en una entidad federativa, se erigirá en el estado de Juárez, con los límites y extensión que le asignen el Congreso General.

Esta iniciativa busca reformar dos artículos constitucionales, en el caso del 122 es sumamente detallista y más bien parece una mini-Constitución del Distrito Federal insertada en la Constitución Federal. Destacó el hecho de reivindicar para el Distrito Federal un status de entidad federativa, tanto por las prohibiciones que pretende auto-imponerse y que serían similares a las de los estados como las que reivindicó para la Asamblea Legislativa del Distrito Federal el derecho a participar en los procesos de aprobación de reformas y adiciones a la Constitución general de la república. Se hizo en los mismos términos en los que intervienen las legislaturas de los estados.

La iniciativa también contempló lo que debía proceder en caso de que al comenzar un periodo constitucional no se presentase el Jefe de Gobierno electo, o la elección no estuviera hecha o declarada. Propuso también, en los mismos términos que la iniciativa comentada anteriormente, lo que procede en caso de falta absoluta del jefe de Gobierno en los dos primeros años, o en los últimos cuatro de su mandato. Por otro lado, con respecto a los requisitos para ser Jefe de Gobierno del Distrito Federal, modificaba el de residencia, proponiendo pasar de una residencia efectiva de tres años que actualmente puede tener cualquier ciudadano mexicano por nacimiento por una residencia ininterrumpida de tres años para los originarios del Distrito Federal y de cinco para los nacidos en otra entidad.

Por lo que respecta a las facultades y obligaciones del jefe de Gobierno, adicionó diversas disposiciones entre las que destacan la de “presidir el Consejo de Delegados Políticos” y define las delegaciones políticas del Distrito Federal y la forma de elección de sus titulares, lo que parece inadecuado incluir en el texto de una constitución federal.

La tercera iniciativa con relación al estatuto político-constitucional de la Ciudad de México y el Distrito Federal presentada al pleno de una de las dos Cámaras, propuso la creación del estado de Anáhuac como capital de la República, y abre el camino, para la definición de su organización política, económica y social, en su propia constitución local. Parece contradictorio que se quiera transformar al Distrito Federal en un estado, en este caso llamado de Anáhuac, y que éste no pueda tener una capital propia por ser sede de los poderes federales, por lo que no se puede entender entonces dónde residirían los poderes de ese estado o si ese estado no tendría poderes locales.

La última iniciativa en este rubro formuló sustituir en todo el texto constitucional el término Estados Unidos Mexicanos por el de México. Lo anterior, en virtud de que se considera que el primero de ellos no era una designación de carácter político, sino geográfico, mientras que el segundo comprendía el significado del federalismo y la soberanía de nuestro país”.

Aquí está el Quid del tema imagine usted quitar la referencia de Distrito Federal como entidad capital de una nación para hacer una zona conurbada como ciudad de México solo en términos geográficos, sume a usted el desmantelamiento de la vida política e institucional que se da a los largo y ancho de la Nación donde la igual que en Chihuahua el Palacio de Gobierno y el del Ayuntamiento se hace museos y se va frenando la vida institucional y vera que poco apoco se nos roba identidad soberanía e historia si tiene dudas vea mañana le boato que desde Washington se hace a la fecha del 5 de mayo como si fuera la independencia de México por haber derrotado al ejercito de francés de Napoleón III en Puebla en 1863 lo cual favorecía a erradicar un imperio antagónico a la naciente Norteamérica expansionista que hoy padecemos cuando todos sabemos  que nos independizamos de España y eso sucedió un 15 de septiembre de 1910.

COROLARIO

Señale aquí que hay ineficiencia en el gobierno y debiera de argumentar porque lo declaro, así que solo daré un dato publicado ayer por la prensa asi; “Pemex y CFE triplican pérdidas en el primer trimestre de 2015”:Pemex y CFE triplican pérdidas en el primer trimestre de 2015

Saque, como dije, sus conclusiones; yo tengo solo preguntas.

1  Profesor-Investigador del CUCSH Universidad de Guadalajara
(México)docJhurtado@hotmail.com 

2  Profesor-investigador El Colegio de Jalisco (México)

G. Arturo Limón D.
G. Arturo Limón D. Miembro del Cuerpo académico de Sustentabilidad UNAM, y Miembro de la Comisión de Educación en Mesoamérica de la UICN. Profesor investigador de la Universidad Pedagógica Nacional de Chihuahua UPNECH

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