Redes-sociales
LA CLASE

Tema del mes

Carlos Ferráez Servín de la Mora


Las redes sociales, la interacción en web y su influencia en la opinión pública

Elizabeth Noelle-Neumann, es la autora de la teoría que explica mucho de cómo funciona la opinión pública. Haciendo un estudio histórico de las elecciones en Alemania y otros experimentos y estudios sociales, Neumann expone y elabora sobre los fenómenos sociales que llevan a alguien a expresar o callar su opinión sobre algún tema. El término “la espiral del silencio” hace referencia a las opiniones no expresadas, por miedo o por presión.

La opinión pública está viva, cambia, se mueve, gravita en torno a la psicología colectiva de un grupo y responde al comportamiento social de las personas. Muchas de estas variables dependen de cómo se relacionan los individuos el una sociedad. Actualmente las redes sociales son un medio crucial por el cual nos conectamos unos con otros dentro de un sistema político y social.

Uno de los capítulos del libro de Noelle-Newman está dedicado específicamente al miedo al aislamiento. “El hombre es un ser social” dijo Aristóteles hace más 2, 300 años. Esta característica inmanente a la persona, hace que el aislamiento sea uno de los miedos más arraigados en la psique humana. Consciente o inconscientemente, el hombre tratará de adaptarse a su entorno para no ser excluido de él. Esto incluye las diferencias de opinión. Al notar que existe un consenso de opinión mayoritario sobre algún tema, un número significativo de individuos adoptará esa postura, aunque no corresponda a su manera de pensar, por miedo a la excusión. Un ejemplo de esto es la evolución que ha tenido la percepción de la gente sobre el gobierno encabezado por Enrique Peña Nieto, en lo que va del sexenio. La popularidad del presidente ha disminuido a raíz de la inseguridad que se vive en el país y siendo el detonador el caso de Ayotzinapa y los consecuentes escándalos sobre casas compradas a contratistas de gobiernos estatales y el reciente despido de la periodista Carmen Aristegui y su equipo de colaboradores.

Según datos obtenidos de encuestas realizadas por Consultas Mitofsky en Agosto del 2014, previas al caso Ayotzinapa, la percepción de la gente sobre el gobierno priista ha cambiado negativamente desde que llegó al poder.


“Después de que en mayo pasado la evaluación que hacía el ciudadano de su presidente subía un punto, en agosto retoma tendencia negativa y ahora 47% lo aprueba y 51% lo reprueba.” (Consulta Mitofsky, 2014)

  • “Se mantiene en uno de cada tres mexicanos la proporción que opina que vamos por el rumbo correcto (33%) y 57% opina que vamos por el rumbo equivocado, y disminuye 2 puntos porcentuales el grupo que opina que el presidente tiene las riendas del país, pasa de 41 a 39 por ciento”
  • “39% dice que Enrique Peña Nieto le generaba buenas expectativas al llegar a la Presidencia en diciembre de 2012; ahora 31% dice que tiene buenas perspectivas de su gobierno.” (Consulta Mitofsky, 2014)
  • “La inseguridad y la crisis económica (27%) son las preocupaciones que siguen presentes entre los mexicanos, variando poco respecto a 2013. Aunque la tendencia ha sido la disminución de las menciones de seguridad y el incremento de las económicas. (Consulta Mitofsky, 2014)
  • “Por regiones los problemas que perciben los ciudadanos son distintos; en el noreste la inseguridad continúa claramente como la mayor preocupación y en el sureste la crisis económica.” (Consulta Mitofsky, 2014)

Estas estadísticas muestran varios de los efectos de los que haba Noelle – Neumann en su libro. Durante el proceso electoral en el 2012, las grandes cadenas de medios que imperan en México, se encargaron de crear una imagen favorable de Enrique Peña Nieto; al mismo tiempo, el gobierno de Felipe Calderón Hinojosa que iba de salida, se había encargado de crear una imagen negativa y violenta al PAN; algo parecido había ocurrido con Andrés Manuel López Obrador, quien desde el 2006 se encargó, sin ayuda de nadie, de echarse encima y en contra a la gran mayoría de la opinión pública. Estos factores aunados a muchos otros, lograron que mucha gente se uniera “al carro ganador” del PRI, y consiguieran ganar la elección.

Desafortunadamente para el gobierno “naciente” (léase arcaico) del PRI, Hume había expresado muchos años antes (1739) de que se disputara esa contienda electoral, “el gobierno…se funda solo en la opinión. Y esta máxima se aplica tanto a los gobiernos más despóticos y militares, como a los más libres y populares”. Esta “máxima” de la política parece ser obviada sin piedad en nuestro país ¿O será que México está exento de este planteamiento?; la respuesta parece estar en el libro de Newman (publicado hace más de 35 años), que nos dice que “El concepto de una opinión pública racionalmente configurada se basa en la idea de un ciudadano informado y capaz de formular argumentos razonables y de realizar juicios correctos”. (Noelle–Neumann, 1995).

A pesar de que en México son escasas las personas que cumplen con las características de ciudadano informado, las cifras que arrojan las encuestas (la realizada por Consultas Mitofsky en este caso) muestran que la opinión que la gente tiene del gobierno ha cambiado negativamente. Esto, como cualquier objeto de estudio en ciencias sociales, se puede explicar de muchas maneras y puede decirse que es un fenómeno multifactorial, sin embargo, es cierto que mientras la postura anti gobierno de Enrique Peña va tomando fuerza, más y más gente se atreve a externar públicamente el descontento con el gobierno actual y sus formas.

Desafortunadamente, no hay estadísticas de la percepción del gobierno post Ayotzinapa, sin embargo, la amplia discusión en las redes sociales muestran un incremento en las opiniones negativas expresadas en contra del jefe del Ejecutivo. Tanto, que según el sitio de medición TweetReach, el hashtag #DemandoTuRenunciaEPN alcanzó los primeros lugares en los últimos meses del 2014 y tweets críticos como #Yaséquenoaplauden #Yamecansé #CarmenAristegui y otros han sacudido la red social. Las columnas de opinión de los principales periódicos en línea, están repletas de comentarios que repudian al gobierno en una clara demostración de la opinión pública.

Este efecto de bola de nieve, o una vez más, de carro ganador, logra que se vaya difuminado el miedo de los individuos al aislamiento por opinar en contra del gobierno en turno. La opinión pública como control social, hace referencia a que, en un ambiente ideal, la opinión pública ejerce presión sobre todos los actores sociales, tanto sobre el individuo que teme al aislamiento, como sobre el gobierno que también puede quedar aislado y caer si no cuenta con el apoyo de la opinión pública. Después de todo fue el mismo Aristóteles quien expresó “El que pierde el apoyo del pueblo, deja de ser rey”. Este concepto de opinión pública no se basa en la cantidad de información ni en los argumentos razonables que puedan realizar los ciudadanos, sino en el componente emocional y los valores compartidos por una comunidad. Con esa base, la opinión pública tiene una fuerza que no puede ser ignorada por ningún actor social, incluido el gobierno.

Siempre han habido detractores del PRI, sin embargo si se compara el ambiente de opinión que se vivía en el 2012 con el que se vive ahora, encontramos que la espiral del silencio se ha invertido. Sería un hallazgo encontrar a un columnista que esté hablando de las virtudes del Gobierno Federal; o un usuario de twitter que se atreva a aplaudir cualquier cosa que esté haciendo el Presidente. Tomando en cuenta el país en el que vivimos, con los pactos y alianzas que existen, este fenómeno es interesantísimo y vale la pena ahondar más en él. La opinión pública en México está en un momento clave para determinar hasta dónde puede llegar la presión de un pueblo hacia un gobierno que ha fallado en responderle.

Twitter y las secciones de comentarios de los diferentes sitios noticiosos, se han convertido en importantes puntos de encuentro para miembros de la sociedad que por lo menos en web, tienen una presencia activa y una actitud crítica con los contenidos que consumen. Esto fomenta el diálogo y le da voz a la gente que normalmente no diría nada por lo explicado anteriormente. Las nuevas tecnologías son un ingrediente clave para entender los nuevos fenómenos sociales que están determinando el futuro político de las naciones. La interactividad y la interconectividad que permite la red, han demostrado ser vitales para la emancipación de la opinión pública de los medios tradicionales de información. La desaparición de gatekeepers, el hecho de que alguien pueda denunciar un abuso de autoridad al grabar un video y subirlo a Youtube o plataformas similares, ha “democratizado” de cierta forma la manera en que nos relacionamos y entendemos la política.

El poder que tienen los usuarios de la red aún no está muy claro. Falta ver qué tan cierto es lo dicho por Aristóteles, y también hasta dónde estamos dispuestos a llegar como pueblo agraviado, ninguneado y zarandeado. Lo que es innegable es que el gobierno actual, se ha echado encima, con todas las proporciones guardadas, a todo un pueblo mexicano que ha perdido el miedo de hablar y que cuenta ahora con las herramientas necesarias para comunicarse y hablar sin miedo.

Referencias

  • Consulta Mitofsky. (2014). La Gran Encuesta. México DF: Consulta Mitofsky.
  • Noelle–Neumann, E. (1995). La espiral del silencio. Barcelona: Paidós Comunicación.

Carlos Ferráez Servín de la Mora
Estudiante de la licenciatura en Comunicación de la Universidad Anáhuac

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