Aratiri
Orientación educativa

Sentido Común

Hernán Sorhuet Gelós


Ley capital sobre minería en Uruguay

El Partido Nacional de Uruguay denuncia que el proyecto de ley tiene nombre y apellido: Aratirí.

Si se aprueba, seguramente se materializará el más grande emprendimiento minero en la historia del país. Como se sabe, no se trata de la construcción de minas subterráneas para extraer el hierro, sino de la generación de cráteres a cielo abierto, en pleno campo uruguayo, con el agravante de incluir un mineroducto —que cruzará parte del territorio nacional, y un puerto oceánico.

Los reparos al proyecto de ley son múltiples, a tal punto que la Cámara de Diputados lo aprobó sólo con los votos del oficialismo. ¿Cómo es posible que una ley de tal alto impacto en el presente y futuro del país, no se apruebe con el más amplio apoyo político posible?

Concomitantemente la coalición de Gobierno ignora el inocultable rechazo social que produce el proyecto de megaminería propuesto para la zona de Cerro Chato-Valentines.

Desde el punto de vista ambiental la minería extractiva es un mal necesario para la humanidad, porque al basarse en recursos naturales no renovables, su aprovechamiento conduce al agotamiento de los mismos.

Por lo tanto, no se la puede asociar al desarrollo sostenible del país.

Cuando se decide impulsarla es porque se sopesó cuidadosamente los beneficios y perjuicios que implica, con clara predominancia de los primeros.

El pedido de autorización del singular proyecto de megaminería para Cerro Chato, determinó que el Gobierno sintiera la necesidad de modificar el marco jurídico vigente, para esta clase de emprendimientos. Por lo tanto, están directamente ligados, y negarlo parece absurdo.

Todo parece indicar que por disciplina partidaria —como ya es costumbre— se aprobará el proyecto de ley, y a continuación el primer proyecto de minería de gran porte.

Se sabe que habrá una contaminación enorme en la región de los cráteres. La sonora podrá afectar hasta 40 kilómetros por las explosiones diarias —se usarán 43.000 toneladas de explosivos al año.

La contaminación del aire será elevadísima saturándolo con polvo en suspensión, que los vientos trasladarán en todas las direcciones. Se anuncia una muy elevada contaminación química en el aire por emisiones de sílice, dióxido de nitrógeno y otros residuos.

La afectación de las aguas superficiales y subterráneas tendrá niveles desconocidos hasta ahora.

Resulta inaceptable que el proyecto incluya el desvío del río Yí y de los arroyos Las Palmas, Las Conchas y Valentines, para facilitar la extracción del hierro en la zona de Maidana. ¡Increíble!

Se propone construir un canal de algo más de 2 kilómetros de longitud para “enderezar” el río, y un muro de protección del futuro cráter de un kilómetro de largo.

Desde el punto de vista impositivo se tomó la pésima decisión de gravar las ganancias declaradas por las empresas y no por las ventas realizadas, lo cual abre la posibilidad a jugar con la subfacturación y otros artilugios contables.

Ahora viene la instancia en la Cámara de Senadores, pero casi no hay margen para ser optimistas.

Columna publicada en el diario El país de Montevideo, 28/8/2013

Hernán Sorhuet Gelós
Destacado conferencista y escritor uruguayo. Educador, comunicólogo y periodista ambiental. En su vasta obra de libros de Educación Ambiental para niños, incluye temas como el cambio climático, la biodiversidad y los residuos sólidos.

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