Usos múltiples

El timbre de las ocho

Armando Meixueiro Hernández
Rafael Tonatiuh Ramírez Beltrán


¿Así está la educación artística?

César ha llegado a su cubículo por la tarde. Es miércoles y ese espacio es un oasis en su diario peregrinar de escuela en escuela. El cubículo es también una suerte de panóptico para César, dado que puede observar el pasillo del segundo piso y un descanso de la escalera. Por ahí pasan la mayoría de los estudiantes y maestros. César saluda a todos los que les caen bien de la Universidad y también es correcto con un gesto breve y amable con quienes le caen mal. Ya sentado, saca su nueva tablet y la abre en el libro electrónico que está leyendo. Se trata del texto Arte, mente y cerebro de Howard Gardner que lo tiene picado:

“Los años preescolares se suelen describir como la edad de oro de la creatividad, como la época en que todo niño irradia habilidad artística. Pero pasados esos años parece imponerse una especie de corrupción, que hace que la mayoría de nosotros terminemos convirtiéndonos en adultos artísticamente atrofiados. Cuando tratamos de comprender el desarrollo de la creatividad, preguntándonos por qué algunas personas finalmente emergen como artistas mientras la amplia mayoría no lo consigue, encontramos pruebas convincentes, al menos superficialmente, de que existe algún tipo de fuerza corruptora.

“Quien se asome a casi cualquier jardín de infantes penetrará en un mundo agraciado por la imaginación y la inventiva de los niños. Algunos chicos estarán construyendo complicadas estructuras con bloques de madera. Otros modelarán personas, animales o artículos domésticos con arcilla o plastilina. Escuchémoslos cantar: habrá fragmentos melódicos, coplas familiares y otras tonadas compuestas de distintos compases de muchas canciones. Cuando los niños hablen, escucharemos los relatos que fabrican y las cautivantes figuras retóricas que emplean.

“Más allá de su evidente encanto, algunas de estas creaciones infantiles son poderosamente expresivas. Está la poesía: un chico puede caracterizar la estela de humo que deja un avión en vuelo corno “una cicatriz en el cielo”, mientras que otro describirá su cuerpo desnudo diciendo que está “descalzo del todo”. Y casi sin excepción, criaturas que apenas han dejado atrás los pañales producirán dibujos y pinturas que, en cuanto a su empleo del color, a la riqueza de expresión y al sentido de la composición, guardan al menos una afinidad superficial con las obras de Paul Klee, Joan Miró o Pablo Picasso.

“Pero esa afinidad no se encuentra en absoluto en las aulas de la escuela primaria. La cantidad de dibujos disminuye precipitadamente y, a entender de muchos, también la calidad de éstos. Al mismo tiempo, el lenguaje infantil va perdiendo su poesía.

“Al advertir esta situación, los padres, maestros y educadores han tratado de hallar al culpable. Las escuelas, el mal gusto de la mayoría de los adultos, el deterioro de las pautas culturales, la decadencia de la civilización occidental, la mitad izquierda del cerebro: estos y otros villanos han sido identificados y vilipendiados.”

César piensa en sus frustraciones artísticas: En sus muchos intentos por apreciar la pintura visitando incontables museos; en los discos en oferta que compró para apreciar la música clásica; en algunos intentos de tocar un instrumento musical; en las veces que intento bocetos de pintura en clases insufribles; en las innumerables veces que intento cantar más allá del coche y la regadera; en las ocasiones que quiso aprender a bailar sin ayuda de prótesis programadas; en las veces en que deseó describir la belleza de un edificio sin dar con conceptos adecuados; y también recuerda el pánico escénico al olvidar un poema que recitaba frente a un auditorio.

Cierra la tablet.

—¡Pero si esto ni siquiera ocurre con la educación artística en México!—Exclama enfurecido, prejuiciado por esas teorías de la psicología cognitiva norteamericana. Y agrega con impotencia:

—Aquí estamos en peores condiciones…

II

Muchas voces en el mundo, como las de educadores, artistas, científicos, profesores, periodistas, entre otros, sugieren, con argumentos la necesidad imperiosa de vincular el arte con la educación durante la formación.

La educación artística en México presenta enormes rezagos históricos y se ha subestimado en la práctica docente. La función asignada a la educación artística, tanto en su concepción teórica como en el tiempo destinado a su enseñanza, ha sido menospreciada y explícitamente suplementaria, tanto en el sentido de apreciación como en el de creación.

En esta edición queremos ahondar en reflexiones sobre esta asignatura subestimada en las escuelas. Los grandes artistas y, también, el sentido artístico deben iniciar y ser apoyado por la educación básica y superior, como una parte ineludible de la formación integral. Este es el hilo conductor de esta edición 34.

Armando Meixueiro Hernández
Director de Pálido Punto de Luz

Rafael Tonatiuh Ramírez Beltrán
Director de Pálido Punto de Luz

Anónimo. 01 de Julio de 2013 20:05

Para documentar vuestro pesimismo: Altamira y Tassili ya mostraban la identidad del arte con el despertar de la humanidad,ejemplos muchos del arte rupestre por todo el mundo. el arte: dominio maestro de la mano, el ojo, los materiales y los pensamientos;representación de la realda y creación de otra realidad,pero sobre todo creador del artista como creador y como espectador¿ah! y era el hombre primitivo. Aquí. en Tenochtitlan, en Tlacopan o en Texcuco,en Oaxtepec, en Mixtecapan, Teotihuacan o mas atrás en tres Zapotes o mas lejos en Chichen Itzá o Copán se advierten los vestigios de la educación artística, no solo fábrica de urbanistas,de arquitectos, de escultores y pintores, sino de dibujantes,modistas, armeros,joyeros escritores, poetas, religiosos hasta filósofos. Del Cuicalcalli la casa de los cantos,danzas y juegos a los grandes espectáculos y rituales de masas para la participación de comunidades enteras, a veces con intervención de todas las clases sociales,luego recuperadas estas tendencias culturales y espirituales por los europeos y reduciéndolas en la conversión militar y obligatoria al cristianismo en beneficio de la nueva fe y el nuevo orden social, sin esa historia,esa experiencia, esas maestrías no se habría construído la nueva España ni el México posrevolucionario, parece fantástico y de aburrido nacionalismo,pero ahi están tanto el Instituto de Investigaciones Estéticas de la Facultad de Filosofía y Letrasdando cuenta de ello como los humildes avatares de los apaches que aun bailan en los cruceros capitalinos para arrebatar alos automovilistas una última redención de su marginación e inconciencia urbana y las manos maestras de las bordadoras indígenas que con sus artesanías retan los consumismos de de mercancías chinas.El Renacimiento Italiano creó las escuelas de pintura en las ciudades italianas o flamencas donde los ciudadanos eran los hacedores de las ciudades, de su edificios, de sus paseos,sus jardines, su esculturas y sus pinturas y abramos los ojos: su perfección y su gusto artísticos, las propias pinturas de Leonardo, Rafael, Alberto, Rembrandt, el Greco, El Bosco no solo nos deslumbran por su belleza, sino que nos descubren su mundo,su sociedad, su cultura, su idea de la belleza urbana,paisajística,femenina, sobre todo femenina, de su moda, su refinamiento, su gusto y do eso era la cultura social por ellos pintada, lo que no pudo decir Maquiavelo en su “Príncipe” quien reconocía la pueblo florentino como sujeto de la vida social, lo pusieron en nuestros ojos esos artistas, su obra producto de talleres,de escuelas, de vidas sociales proveedoras de esos aprendicesy oficiales y maestros que no dudaban en regalar su creación a la fama, firma y riqueza de sus maestros, Igual ese arte en Florencia Venecla, Milán Roma, Nápoles nos muestran una sociedad que hacía, vivía y disfrutaba esa vida artística. Las escuelas públicas de las revoluciones burguesas empezaron creando solo escuelas de leer, escribir,cálculo y religión, lo pragmático fue hacer obreros para la revolución industrial, lo mismo en Inglaterra que en México:capacidades para el trabajo y la obediencia:¡nada …mas!Cien años hubieron de transcurrir para la rebelión de la Academia de San Carlos por sus mejores alumos que renunciaron a la copia de los “académicos yesos” para hacer educación artística en jardines y plazas públicas, mientras el Ateneo de la Juventud mostraba las limitaciones filosóficas, políticas, humanísticas y entre tales humanidades , las artísticas del positivisimo del tercer tercio del siglo XIX. No olvidemos que durante ese período, hasta “los niños venían de París” y las artes europeas (urbanismo, arquitectura, pintura, música) hacían de ciudades mexicanas burdas réplicas de las europeas. La creación de la Secretaría de Educación Pública dirigida por Vasconcelos y acompañada por su generación antipositivista creó una revolución cultural destinada a las masas dignificadas por las aspiraciones revolucionarias: el pueblo como sujeto de la educación, como sujeto de nuevos derechos políticos, laborales, ideológicos, artísticos lo mismo como “monotes” en la pintura de Rivera (asi los demonizaban los burgueses neoporfiristas"revolucionarios")que como artesanos, artistas populares,nuevos espectadores, compradores de arte, mecenas, y sobre todo escolares, incluso Alfredo Best Maugard creó una especie de pedagogía pictórica dedicada a la iniciación pictórica en la primaria, del mundo rural llegaron a las ciudades las joyas de las músicas,las canciones y las danzas indias, rancheras y mestizas para los festivales escolares, se hizo un estadio frente al Hospital “Siglo XXI” para grandes espectáculos de masas escolares y de entrada gratuita, la educación preescolar ponía “nanas” y arrullos para sus “kinder” y canciones, danzas escolares eran regocijo de escolares y familiares en sus fiestas de guardar de las escuelas primarias, los libros de lectura estaban cuajados de poesías en verso, de selecciones de los mejores literatos mexicanos, incluso de creaciones para los niños y no solo se leía para el estudio, se recitaba,se declamaba, se hacían sainetes, juguetes dramáticos cómicos. Laeducación Pública del siglo XXI nació integral como mandato de los congresos educativos del siglo XIX,es decir: no solo educación de la inteligencia, de la voluntad, también de la sensibilidad; junto a la lógica y la ética, la estética y así hasta llegar al artículo tercero de 1946 que propone y mandata la educación de todas las facultades del ser humano, estas que acabo de referir y que han sido omitidas intencionadamente con los aviesos fines de aniquilar la eficacia educadora, de impedir la creatividad, la espontaneidad, el gusto por la maestría, la resistencia ante fracaso, el disfrute del ensayo y el gusto por el trabajo de los otros y su aportación en valores nuevos de el pueblo mexicano.Si algo sucedió en el siglo XX, en su segunda mitad, fue el abandono de los fines y valores constitucionales en detrimento del futuro de esta sociedad, por eso estamos como estamos, de este hoyo hemos de salir. Ni el hombre de las cavernas fue tan cavernario, ni los pintores del renacimiento fueron los únicos renacentistas, ni los artistas de la revolución educativa fueron los últimos creadores culturales,Para documentar su germinal optimismo ya están aquí: “el maestro equivocado”, “la maestra vida” y “las mentes peligrosas”, entre otros que aportan la entrada a la educación del siglo XXI a la que le urge una nueva sensibilidad la que proponga la nueva obra, el nuevo gusto, la superior maestría. Xss.

nicanor reyes carrillo. 05 de Julio de 2013 14:58

Cada vez que el mundo experimenta un movimiento se ve manifestada en la imaginación de las personas, las pintas en las calles, los poetas de barda, los juglares callejeros brotan como si fueran hongos; lo vemos en todo el mundo y todos podemos ser parte de este hacer. Seamos pues los primeros en hacer algo nuevo y por cierto los docentes tenemos la materia prima en las manos. Esa es nuestra labor y nuestro reto. Feliz fin de curso a todos los docentes de todos los niveles.

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