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LA CLASE

Tema del mes

Nicanor Reyes Carrillo


Evaluar con certeza o dejar basura debajo de la alfombra

Se dice que la frialdad tiene que ser una de las primeras cualidades que debe tener un evaluador, lógicamente la frialdad tiene que ver con una lógica de imparcialidad, basándose o teniendo como referente un claro conocimiento de la realidad o la persona que se evalúa, además del momento y las circunstancias que rodean esta necesidad pedagógica.

También debemos de comprender que el fenómeno educativo tiene diversos aspectos que se necesita investigar antes de promover un nuevo modelo educativo, los cambios por capricho o por beneficio político tienden más a crear encono e ira que avances en el movimiento o transformación de aquello que se pretende modificar.

Respecto a esta situación de querer diseñar un modelo de evaluación hace falta tener un comparativo similar para poder hacer vínculos o semejanzas, para intervenir en la evaluación de un sujeto o de una institución. Por ello es necesario obtener la mayor cantidad de elementos para acercarnos lo más fielmente al momento de crítica y posterior cambio. Evaluar una de las partes implica necesariamente evaluar el todo, como parte de un sistema cada una de sus partes es tan importante o vulnerable como su unidad completa.

Sin que nadie tenga la verdad absoluta todos debemos darnos la oportunidad de opinar sobre la evaluación de este sistema, pero de antemano hay que hacer una referencia clara a los principales jugadores de este fenómeno, los docentes y los alumnos. Si se toma con objetividad, se nos presenta como un problema enorme con un sinfín de problemáticas no resueltas desde hace muchas décadas, los lastres históricos se tienen que observar con calma; sin olvidar la cantidad de hombres y mujeres que han dejado su vida en pos de este ideal social.

Voy a tratar de esbozar de manera general aquello que considero como necesario o indispensable antes de generar una evaluación, al hacer esta acotación me involucro como uno de los dos jugadores ya sea el docente o el alumno; en primera instancia porque tuve una formación profesional, y en segunda porque he tenido la valiosa oportunidad de dar clase.

El contexto.

México como una de las economías más grandes (lugar 13 hasta 2013) en el mundo necesariamente ha tenido la necesidad de vincularse con sus demás socios comerciales, aún antes de que se firmara el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLC o NAFTA por sus siglas en inglés) durante el sexenio de Carlos Salinas de Gortari (1988-2004). Nadie está libre de los vínculos mercantiles, pues esto promueve el desarrollo al interior de las naciones, la manera en que se juegue en este tablero determina cuantas veces se da el jaque o uno es jaqueado; desafortunadamente a los países de América Latina, África o del Sur de Asia el Mate se vislumbro mucho antes del jaque por mil razones, empezando por el uso de la fuerza y el abuso ambicioso de los colonizadores.

Es decir que la manera en que entramos al juego fue perdiendo, por lo menos nuestro país se quedó con menos de la mitad de su territorio en el siglo XIX (1845-1847), la manera en que se han dibujado las estructuras socioeconómicas de nuestro país ha sido en base a conflictos con otras naciones. En este punto es necesario reconocer que la educación pública ha sido una de las banderas que más veces se han tomado por todos los políticos que han tenido cierta intervención en la esfera pública del poder. Y también reflexionar en torno a la idea certera que es la escuela quien modela el tipo de ciudadano, que se requiere para hacer frente a las distintas circunstancias futuras que nos dominan y nos competen resolver como pueblo.

La organización económica está vinculada de manera necesaria a la organización educativa, la mano de obra de cada pueblo se determina cuando existe una idea clara de las necesidades de desarrollo, no obstante a finales del siglo XX y principios del nuevo milenio, todavía existen brechas enormes entre cada uno de estos dos aspectos, dos eran las causas, en lo educativo: la cantidad enorme de estudiantes potenciales no satisfechos en nivel medio superior y superior así como la masificación sin inversión suficiente en estructura a nivel básico. En lo económico: las empresas nunca apostaron por una inversión directa en la educación por medio del pago necesario de impuestos o subvención de proyectos científicos; es absurdo querer mano de obra calificada cuando el salario de los empleados solo sirve para sobrevivir y mantenerse en una situación de pobreza y estrés social.

También se dio y se sigue dando un momento de tensión irreconciliable, los egresados de las universidades estaban o siguen desempleados, subempleados o con salarios similares a los que se le dan a un obrero. En tanto los dueños evaden impuestos cuando se adhieren a campañas de supuesto beneficio social ( teletón) y continúan obteniendo prebendas para instalarse en forma ventajosa violando leyes con ayuda de varios políticos corruptos ( caso Wall Mart 2012-2013). En este estira y afloja las instancias burocráticas buscaron un asesor internacional para incidir en el declive del Sistema Educativo Mexicano, por cierto los asesores pertenecían la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico por medio de pruebas estandarizadas a nivel internacional PISA y ENLACE.

Lo grave no es la prueba como tal, sino la falta de vinculación con las condiciones de desarrollo tan complejas y diferentes existentes en cada una de las escuelas del país. La manera de tratar a un alumno tiene que ver con su entorno, el empleo de sus padres, el acceso real a las Tecnologías de la Información y Comunicación TIC, sobre todo a los satisfactores básicos como alimento, casa y salud. Nadie puede aprender con el estomago vacío o viendo como se mueren las personas cercanas por una lucha de mercado generado por una solicitud internacional de los estupefacientes (USA y Europa son los principales mercados incluso su venta y distribución son legales ahí).

Plantearé pues en forma breve algunos rasgos característicos de los dos actores necesarios en el proceso de evaluación educativa docentes-alumnos.

Los docentes.

Evaluar a un docente o ponerlo dentro de un sistema de valuación tendría que mirarse de muchas maneras entre las que destacan:

  • Su formación: una gran parte de los docentes que actualmente ejercen su profesión fueron formados de manera profesional en los años 70, 80 y 90 del siglo pasado, los planes y programas de estudio les dieron las herramientas para integrarse a su labor basados en un momento histórico determinado, en ocasiones el cambio en los planes de las escuelas normales tenían décadas sin moverse, las exigencias para poder obtener el grado de profesor eran tener la secundaria terminada, al mismo tiempo que se obtenía el titulo como profesionista se les daban materias de bachillerato; a esto se le denominó normal básica. Tiempo después se optó por crear licenciaturas en educación básica o con alguna especialidad en la enseñanza como español, ciencias naturales, educación física o matemáticas. Al mismo tiempo en las Universidades Públicas como La UNAM tomaba impulso la carrera de pedagogía. Mientras en el IPN o la UAM había especialidades en investigación educativa o materias como sociología de la educación. A principios de los años 80 se crea la UPN para profesionalizar al gremio docente y dotarles de una educación de calidad, una idea buena pero posteriormente con falta de presupuesto. Es decir, los docentes en nivel básico mantienen ideas distintas de los que sería su objeto de trabajo y de estudio, tanto en profundidad como en tratamiento. Solo tomo estos ejemplos para tener una generalidad pero en este momento histórico la oferta educativa para profesionales en educación también tuvo un Boom en las escuelas privadas, debido sobre todo a la enorme cantidad de estudiantes que no podían y todavía no tienen acceso a las universidades públicas.
  • Su sueldo: la mayoría de las veces en los noticieros cuando se habla de docentes siempre se enfocan a los trabajadores que son parte de una estructura gubernamental, y por su gran número a nivel básico, no obstante hay una inmensa mayoría de docentes que se inscriben en el sector privado o en ambos para poder obtener un sueldo digno. El multitrabajo sigue en boga, las instituciones privadas mantienen una exigencia con sus profesores que no está acorde con su ingreso, no existe un contrato que lo enganche o le dote de una seguridad laboral, carecen de servicios de salud o acceso a una vivienda y al termino del cuatrimestre lo único que obtiene es cierta ganancia por las horas trabajadas con su respectivo pago de impuestos. Trabajar para sobrevivir, el probesor se mueve entre una torta y un refresco, así como las horas que puede obtener en las dos o tres escuelas en que imparte su materia. Para aquellos que han tenido la fortuna de tener una plaza desde su inicio esta realidad queda olvidada y cada quien que se rasque como pueda.
  • El sueldo de los docentes adheridos a la parte oficial se ha obtenido de una forma sumamente viciada, los amarres políticos entre los distintos dirigentes sindicales y políticos han dejado a los docentes entre la espada y la pared, o te alineas o comes. Las prebendas reales están sujetas a los vaivenes políticos sobre todo cuando es época de campañas electorales, ningún partido político ha dejado escapar este botín. Por cierto que los grandes ingresos no están en las manos de los docentes, la escalada para estos se da en lo político más que en lo magisterial, la llamada carrera magisterial fue un acierto para incentivar a los maestros en su momento pero las barreras y candados impidieron que muchos disfrutaran de sus beneficios. Se dice en los pasillos que ahora muchos profesionistas ajenos a la educación quieren ser docentes, eso es un gran logro moral no obstante también acarrea una problemática nueva; la falta de claridad, arraigo y vocación, aunado al tratamiento concreto con los alumnos, los padres, las situaciones de organización y los problemas administrativos que mantiene este trabajo.
  • Su capacitación: debido a su formación los docentes necesitan un continuo tratamiento de su especialidad, los tratamientos teóricos, situaciones legales, reformas constitucionales, el conocimiento de las tecnologías de la información y comunicación TIC, así como la necesaria capacitación para la gestión y administración de los centros de trabajo. En este punto voy a retomar algunas apreciaciones que nos proporciona Carlos Zarzar Charur respecto a la evaluación de docentes a nivel superior que se puede aplicar a todos los niveles según mi experiencia y las vivencias de algunos colegas de todos los niveles.
  • Cada centro escolar cuenta con cierto grado de complejidad por la organización, número de docentes, de alumnos, gestión ante las autoridades, así como la antigüedad del personal. “…los elementos anteriores, que podrían resumirse en la ubicación en la realidad, deben completarse con la determinación clara de la situación deseable hacia la que hay que llevar al maestro y a la institución”(Zarzar, 1988:74). Pues una evaluación inicia desde el justo aprecio del contexto donde se desarrollan y trabajan los docentes, nada debe dejarse al azar pues de esto depende la vida de la institución y el impacto que pueda tener en su comunidad.
  • Al momento de capacitar al personal, es necesaria una capacitación de los capacitadores, es decir un profesional en su área para proporcionar conocimientos al gremio, al mismo tiempo dotarles a tiempo del material didáctico para poder obtener estos saberes, así como tener un lugar específico para trabajar cada uno de los cursos, diplomados, simposios, mesas redondas, talleres, maestrías, especialidades, encuentros, conferencias, asesoría, capacitación que necesariamente deben de tener; congruencia, coherencia, un objetivo definido para integrarse en un catalogo de necesidades institucionales- sociales a corto mediano y largo plazo, con horarios, tiempos y recursos materiales–humanos definidos con tiempo, carecer de alguna de estas características se vería como algo falto de ética u honestidad profesional por parte de aquellos que ofertan dicha capacitación; sin contar que los resultados serían pobres y sin impacto en la vida profesional de los docentes. Lo siguiente sería verificar en forma sistemática, real, con un instrumento diseñado ex profeso para este saber dado en el centro de trabajo de cada uno de los participantes y obtener un seguimiento o mejora del curso dado. Esto supondría una mejora constante, critica en cada una de las áreas del fenómeno educativo, de otra manera solo son recursos tirados a la basura y sin un fin determinado, además no amenazar a los docentes ( con el retiro de su trabajo) cuando no hayan podido asimilar los saberes dados, pues es un proceso y un fenómeno complejo, psicológico y lleno de circunstancias personales e institucionales. “Dada la magnitud de la tarea, en la mayoría de los casos se realizan las acciones y no se llevan a cabo seguimientos continuos, profundos y de énfasis cualitativo de los maestros participantes y de los programas en general”( Zarzar, 1988:70). Siendo el resultado una apatía de las diversas instancias involucradas, al grado que solo se ve como un trámite que nos permite seguir en el trabajo nunca como una herramienta o una ayuda sustancial.
  • Finalmente los docentes que asisten a los distintos cursos, lo han visto como una carga de trabajo, pues estos se proporcionan en contraturno, los fines de semana y con una calendarización irregular, desorganizada y con ponentes que carecen de un buen incentivo económico, poco manejo de los contenidos, con una carga laboral similar, ¿quién puede aguantar doce horas de trabajo continuo con poco tiempo para alimentarse? el desgaste humano tiene límites y aquello que puede ser gratificante se vuelve una tortura. Por tanto la actualización docente tiene algunas lagunas debido a “tres factores: la cantidad de personal y programas que requieren de este servicio, la falta de incentivos que motiven la participación del personal docente en estos programas y la insuficiente calidad de algunos de estos”(idem). Pienso que el debate debe darse a nivel institucional con un grupo de expertos pero sobre todo que cuente con la voz real de los docentes, directivos, jefes y encargados de direcciones generales o de zona.

Los alumnos.

  • La educación de calidad no tiene que ver solo con cambio en los planes y programas de estudio o con la profesionalización de la planta docente, el mejoramiento en las condiciones materiales de existencia de las personas que asisten a los distintos centros de educación en todos los niveles son fundamentales para ser imprescindibles en la vida y el necesario cambio social. Los alumnos mexicanos vienen de distintos estratos sociales, con situaciones e ingresos económicos diversos, también existe una gran población perteneciente una etnia con lengua, cosmovisión-cosmopercepción y costumbres diferentes. Esto nos implica una evaluación distinta que debe de tomar en cuenta estas variantes, pues el docente que se enfrenta a estas situaciones primero tiene que adaptarse, conocer, respetar, aceptar, entender, actualizarse, involucrarse y después trabajar con la comunidad para poder transformar o por lo menos integrar su trabajo en ritmo con las necesidades concretas de su entorno, por cierto aquí no describimos el caso de los alumnos con necesidades educativas especiales.
  • Los alumnos al asistir a la escuela tienen que verlo reflejado en su propia forma de vida tanto en lo económico como en lo personal, un estudiante que no ve un cambio en su persona y después de tener un título universitario gana lo mismo que un prestador de servicios o menos, vive frustrado y lleno de confusión, además de que la imagen de la escuela se resquebraja y pierde utilidad social como impulsora de una necesaria movilidad social. ¡Para que estudias si de todos modos vas a ganar lo mismo que un taquero o un chofer de microbús!. El valor del conocimiento estriba en crear seres satisfechos y felices, lo contrario implica gente inconforme, vulnerable, irascible, con una negación por el saber real. ¡Sabes matemáticas, ciencias o medicina pero no puedes mantener ni a tu familia ni a tus padres!.
  • Un alumno debe sentirse privilegiado, orgulloso de poseer conocimientos, sabiendo que podrá resolver aspectos cercanos a su vida cotidiana, tener una curiosidad inmensa por comprender su mundo y sobre todo sentirse útil en su contexto, crear un vinculo entre la escuela y la vida son lazos que no se deben de perder, la escuela no es un monasterio, un bunker, una secta, es un espacio para la discusión, el diálogo, la transformación y solución de los problemas de la comunidad. La escuela solo puede ser importante cuando vive con, para y en la comunidad. Cada maestro nunca debe estar ajeno a los miembros de su entorno. Cuando un alumno ve la escuela como un lugar ajeno a su vida no tiene razón para seguir yendo, si un maestro se vuelve un dictador o un segundo patrón dejó su brillo, y solo será una figura de autoridad para evadir o atacar, es triste escuchar en los alumnos o en sus padres que la escuela solo es un lugar para echar desmadre o novia (o) que solo entretiene o guarda a los niños en lo que ellos trabajan; es un lugar que costo mucha sangre, muertos y vidas, es el ideal republicano por antonomasia.

Reflexión final.

Al momento se menciona que existe una reforma educativa, y se anuncia con bombo y platillo el gran cambio, no obstante no se ha dicho si se elevará la cantidad del producto interno bruto destinado a ésta, cuando alguien diga que se destinara el 8% o idealmente el 12% entonces tal vez estaremos frente a un cambio real, al mismo tiempo que se hablara de cambios en la capacitación, infraestructura, creación de nuevas plazas, creación de nuevos planteles a nivel superior, medio superior o preescolar, necesariamente contar con los materiales didácticos diseñados especialmente para cada nivel y especialidad, y dar incentivos económicos para la investigación educativa in situ; entonces estaremos hablando de otra cuestión y nuestra crítica ira en dirección a una construcción de una transformación de fondo objetiva, con sus respectivos altibajos pero con un rumbo explicito, real, confiable y sobre todo flexible donde todos los que intervengan sean capaces de aceptar sugerencias y criticas, de la discusión nace la luz.

Si su reforma tiene que ver con un golpe político (captura de Elba Esther Gordillo 2013) solo es un show mediático para ganar popularidad, matar una mosca no desaparece el basurero ni las plagas que se nutren o desean alimentarse del mismo.

Referentes informativos.

  • Ball, S.J. (1997). “Foucault y la educación”. Editorial Morata. España.
  • Moreno Bayardo, María Guadalupe. (1990). ”Didáctica: fundamentación y práctica 2”. Editorial Progreso. México.
  • Benitez, Capistran, Meixueiro. (2005). “El maestro equivocado”. Editorial Grupo Empresarial JARO. México.
  • Franchi, Giorgio. (1988). “La instrucción como sistema”. Editorial Laertes. Barcelona.
  • Jersild, A.T. (1986). “La personalidad del maestro”. Editorial Paidos Educador. España.
  • Ornelas, Carlos. (2009). “El Sistema Educativo Mexicano: la transición de fin de siglo”. Editorial Fondo de Cultura Económica. México.
  • Zarzar, Charur Carlos. (1988). “Formación de profesores universitarios”. Editorial SEP Nueva Imagen. México.

Nicanor Reyes Carrillo
Estudiante de la Maestría en Educación Ambiental, X Generación.

Josefina Palomo Solís. 26 de Noviembre de 2013 21:34

Muy bueno, excelentes y certeras las palabras finales. Felicidades!

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