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LA CLASE

Educación Ambiental

Rafael Tonatiuh Ramírez Beltrán


Cinco razones para leer el libro Educación y formación ambiental: algunos escenarios para la educación superior o porqué la amistad y la educación ambiental son más grandes que la reiteración

En primer lugar agradezco la oportunidad de estar en este gran proyecto académico, que es la Universidad Autónoma de la Ciudad de México, institución académica que tenemos que defender y consolidar, dado su carácter público que nos implica y compromete. Empujar y colaborar a dar continuidad en el sentido sustentable, es decir, hacerla aprovechable y productiva hoy y también para las futuras generaciones en contra sentido al inmediatismo e individualismo en el contexto de un capitalismo bárbaro que está empeñado en apoderarse de lo educación en forma depredadora y casi absoluta. Por eso hay que mantenernos atentos y participativos. Por lo que agradezco en particular la invitación la Academia de Educación Ambiental de esta Universidad esta noble invitación.

Tengo que decir que el Dr. Miguel Ángel Arias Ortega ha tenido a bien invitarme en dos ocasiones anteriores a tomar la palabra, para comentar e invitar a leer esta obra titulada Educación y formación ambiental: algunos escenarios en la educación superior que coordinó con la Dra. Carmen Camacho Castro de la Universidad Autónoma de Sinaloa. He aceptado tímidamente y lleno de dudas esta cortesía. De las dos ocasiones anteriores he aprendido lecciones, que ahora menciono a vuelo de pájaro:

a). La primera vez, que hablé sobre este libro fue en el marco del III Foro Nacional de Educación Ambiental en Veracruz, en el que esa noche se volvió el acto de recordación más importante del evento por lo festivo; conocí a la linda Dra. Camacho, abogada laborista como se definió y que contó detalladamente las peripecias de los motivos, generación y concreción de una obra editorial. Para hacer un libro en este país no solo es escribirlo y tener talento sino aprender a enviar mail y soportar que no sean contestados, saber de portadas, número de páginas, tipos de papel, prólogos, envíos de materiales y libros los domingos, de pliegos de papel, de partidas presupuestales, de ser oportunos en momentos de apertura de financiamiento, ser amables con muchas sonrisas hasta internacionales, de abrirse muchas puertas con diferentes formas de tocar, de saber de artes de persuasión y seducción. De eso y más nos platico la Dra. Camacho, que por pudor me reservo. Para esa primera presentación el libro lo leí en el camión ADO en su presentación PDF, mientras la Mtra. Sonia escuchaba al cantante Emanuel y el Dr. Arias veía el penúltimo concierto de Luis Miguel, en el Auditorio Nacional.

b) La segunda presentación fue en la Unidad 095 de la Universidad Pedagógica Nacional en diciembre del 2012, el elegante libro verde, negro y blanco con el libro y la manzana (¿de Blanca nieves?) ya existía, y estábamos ya de navidades y posadas y con no mucho ánimo para libros. Así es que lo leí nuevamente ahora en este formato y como llegaría la Dra. Mercy y la Mtra. Nancy Benítez que si son locuaces y profundas, traté de ser prudente, pertinente y breve como lo seré esta tarde. Como ese mismo día presentamos el libro de Mentes Peligrosas de Meixueiro y mío, que regalamos por esos milagros que suceden en la Educación Pública. Por ese apoyo financiero indirecto a la estima, para el libro del Dr. Miguel por lo tanto alcanzó para más y se vendió muy bien.

Con la referida presentación decembrina, como decía la abuela, ya con eso el deber estaba cumplido. Pero el Dr. Arias un poco persuasivo y compulsivo que me tiene de nuevo aquí.

Bastaría decir entonces que ante eso me veo en la penosa necesidad (necedad) de recomendar ampliamente esta obra y vámonos al vino y ron de honor.

Pero el Doctor me advirtió que si decía eso tenía que soportar argumentativamente el porqué.

Van pues cinco argumentos. Advierto a mis improbables biógrafos e interesados en el análisis de contenido de mi obra que los argumentos serán combinados: cognitivos y afectivos, para que no traten de dividirlos. Son solo cinco que espero los convenza.

1.-El Dr. Miguel Ángel Arias Ortega es un excelente ser humano. Sobre todo cuando se quita la corza de la educación ambiental institucionalizante y asfixiante. Me adelanto; alguien dirá : ¿ se puede explicar?. Por supuesto. Miguel Ángel es uno de mi más grandes amigos, por lo que lo conozco bien; de esos pocos que uno voltea a ver los dedos de la mano para contar cuándo se menciona esa palabra; de esos con los que uno se queda a dormir en el mismo espacio si ningún miedo( aclaro hasta hoy los dos somos machos bragados), de esos a los que uno recurre cuando en verdad se está en problemas, con quién se puede platicar o enmudecer por horas, reír, llorar, bailar, cantar, llorar, jugar fut bol y esta trabajar e intervenir formando educadores ambientales. Es decir, es todo lo contrario a un amigo de Faceboock, él es real, tangible, inmenso y de a de veras. Lo conocí en el segundo Congreso Iberoamericano de Educación Ambiental (Guadalajara, Jalisco: 1997) y nos quisimos desde entonces, y en una sola cosa no nos hemos traicionado- como buenos amigos- en ser, continuar, informar y formar y muy probablemente morir siendo educadores ambientales. Discrepamos si, mayormente de lo que yo llamó la mafia, que implica algunos de una organización o Asociación de no sé qué cosa. Esa historia, por dolorosa, no la voy a contar hoy. Pero sí que Miguel Ángel es mi amigo, espero para siempre, y que sigue siendo un inmenso educador ambiental, a pesar de ese grupo. Somos pues amigos y educadores ambientales, siempre y en cualquier lugar, y este libro nos volvió a unir.

2.- El libro, siempre lo digo, derrota el olvido con la memoria impresa o digital. Cualquier libro, por ser obra del cerebro y la existencia humana vale la pena. Aún los libros vaqueros o los libros de gran tiraje. Aún los electrónicos y en los formatos que vengan. Los libros impresos se siguen reproduciendo peor que conejos. La logo filia que Michel Foucault definió como atributo en la sociedad contemporánea, sigue sana y salva. El que lo dude que vaya a la descomunal Feria internacional del Guadalajara en cualquier noviembre o por estos días al Palacio de Minería de la Ciudad de México. El libro sigue siendo un objeto precioso, preciado e indispensable en la cultura, aun en países de frágil democracia e ínfimos niveles de lectura formal como el nuestro. Es menester repetir aquí: de cualquier libro se aprende.

3.- Los libros de educación ambiental siguen siendo un bien escaso. Lanzo el reto: vayan a la biblioteca o librería que mejor conozcan. Busquen en las fichas bibliográficas ahora digitales: textos de educación ambiental. No hay muchos, y los pocos que encontraran no son demasiado variados. En los poderosos motores de búsqueda de internet, tampoco van encontrar mucho y serio de discusión teórica mexicana sobre esté tópico. Los libros de educación ambienta siempre cubren un vacío.

4.- Educación y formación ambiental no sólo es un libro de educación ambiental sino que, sin proponérselo, está en la cresta de la ola de lo que es la educación ambiental en la segunda década de este siglo. En ningún texto encontrarán trabajos tan de distinta factura, nivel de profundidad, diversidad temática o metodológica, trayectoria de escritores y amplitud del campo como en este. Los autores con un rigor académico pocas ves visto en nuestro país en la educación ambiental juntaron ingredientes, los cocinaron en una pieza heterogenia y única al mismo tiempo. Solo para hablar de la trayectoria nos encontramos a fundadores del campo, con investigadores en ciernes y formándose. Raíces, frutos y semillas del ya frondoso campo en el que militamos por convicción.

5.- Educación y formación ambiental algunos escenarios en la educación superior se centra en las experiencias sobre todo de Programas Académicos de las Universidades Mexicanas ( UNAM,UPN, UACM, U de V, U de G,UAS, U de C, etc.), que consideramos el corazón de la educación ambiental en México, pero tiene un montón de virtudes más: es un texto que nos regala tolerancia, conocimiento, mitología, creatividad, evaluación interna de las instituciones de educación superior, vida de las mismas, múltiples ópticas y posibilidades de reflexionar, investigar, intervenir y hacer en la educación ambiental.
No me queda más que decir, cómprenlo, léanlo y no se les ocurra escapar de la educación ambiental, que Buzz light year los encontrará; en el infinito y más allá.

Muchas gracias.

Ciudad de México, febrero, 2013

Rafael Tonatiuh Ramírez Beltrán
Director de Pálido Punto de Luz

Mayra Luz Huitron. 02 de Mayo de 2013 20:09

Felicidades a los dos grandes y estupendos maestros, conocerles fue extremadamente maravilloso, cambiaron mi vida y la vida de muchos en Reynosa.

YESSICA. 08 de Mayo de 2013 00:36

Toda la razón el Dr. Miguel Ángel un ser humano magnifico y con una gran humildad, desde mi punto de vista es una gran filósofo e investigador.
Por otra parte el libro está muy interesante.
El Dr. Tonatiuh termine de leer el nuevo libro de la construcción del campo de la educación ambiental, “no veo el mundo futuro sin educación ambiental ni sustentabilidad” y me gustó mucho y sobre toda esa pasión que tiene por la educación ambiental y que no las trasmite en clase, y espero se parte de esa bola de locos que intentan abrir una brecha en la educación ambiental.

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