Ciencia
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Maestros en la historia

Jesús Caballero y Díaz


México 1930-1939, (según Sigfried Aszkenasy, sociólogo de México)

A principios del siglo XIX la población de la República ascendía a seis millones y el número de propiedades rústicas era solo de 20 000, en 1854 sobre ocho millones de habitantes había 21 177 propiedades, y en 1878 la población se estimaba en diez millones y el número de propiedades rústicas en 19 500; y en vísperas dela revolución en 1910 cuando la población llegó a quince millones se calcula el número de propiedades rústicas en 37 00. En otras palabras la clase que poseía la tierra representaba respectivamente:0.0033%, 0.0024%, 0.0011% y =.0024% de la nación. Ni aún la Revolución cambio el estado anormal de cosas, ya que según los datos del censo de población de 1930 existían todavía 1932 predios mayores de 10 000 hectáreas con una superficie total de 70 992 0025 hectáreas, en otras palabras el 35% de la superficie total de la República pertenecía 1932 propietarios. No es de extrañarse pues que este desequilibrio social provocase malestar y descontento entre los indios favoreciendo toda clase de asonadas, cuartelazos, y levantamientos hasta que culminaron en la Revolución social de la que surgiera el movimiento agrario con la bandera de “Tierra y Libertad”

El movimiento agrario es un movimiento animado por el más alto concepto de justicia y legalidad, pues reivindica el derecho de propiedad violado por los conquistadores y burlado a través de cuatro siglos por la tiranía, el engaño, los abusos y la mas inicua explotación.

En Yucatán, dicen los hacendados yucatecos que en sus propios intereses trataban bien a los peones, ésto pudo ser justo hasta cierto punto sin que a los hacendados pueda abonarse mérito social alguno ya que el hecho social se refiere al período de auge del henequén, cuando la mano de obra era una mercancía escasa y codiciada, pero en medio de esa Arcadia patriarcal…hubo una Guerra de Castas y este levantamiento de indios que se propagó por toda la península estuvo a punto de acabar con la dominación de los blancos y mestizos.

Carlos R. Menéndez en su libro Revelación, Nueva Orleans1850, citado en Historia del comercio de Indios, Mérida 1923 pinta la situación económica de los peones de Yucatán…al indio se le señala una tarea en la que consume dos o tres días y se le tarja(paga ) un real de suerte que al mes gana ocho o diez reales y de estos ¿qué se paga? A fuerza, botellas de mal aguardiente, y unas cuantas varas de género blanco, a precio subido…de suerte que sin saber como, ni cuando en el ajuste cuentas sale debiendo setenta, ochenta y cien pesos…cuando muere el indio después de que lo sepultan en el campo le quitan a la viuda el tejido de manta, las cuatro o seis gallinas que tenga y si ha dejado varones aunque sean de menor edad se les carga la cuenta de su padre y de esta suerte se forman nuevos esclavos. Con ese malestar no hubo mas remedio que La Guerra de Castas contra los blancos y mestizos explotadores.

Y es de sobra conocido que aplastada la revolución indígena en 1847, el gobierno de Yucatán, arruinado su erario por el levantamiento, subsanó su situación precaria estableciendo un verdadero comercio de esclavos que vendía a los plantadores cubanos ¡a razón de veinte pesos por cabeza!

Al igual que en otros estados el peón era esclavo de hecho, el régimen porfirista fue el sostén mas seguro de la esclavitud de los campesinos… no he podido averiguarlo en Yucatán, pero en lo que a mi me consta, está entre los indios chamulas, en forma oculta, pero no por eso menos eficaz. Servidumbre hereditaria existía todavía en Campeche y en Quintana Roo entre los chicleros y en Chiapas entre los indios chamulas, en forma oculta, pero no por eso menos eficaz.

Para formarse una idea acerca de la situación del indio yucateco bastan los datos estadísticos sobre la población de la península, antes de la conquista el Imperio Maya abarcaba a una población de quince millones de habitantes, actualmente en el mismo territorio (Yucatán, Campeche, Quintana Roo, parte de Tabasco y Chiapas, Guatemala, Belice y Honduras)tenía una población de 15 millones de indios, en el mismo territorio, no hay mas de 1 200 000 mayas y maya-quiché; en 1803 Humboldt calculaba la población en 942 200 almas, un siglo mas tarde en 1921,su número se redujo a 429 316. Si las causas de la despoblación del Imperio fueron las enfermedades contagiosas que trajeron los conquistadores, la crueldad de la que escriben Bartolomé de las Casas y Diego de Landa, Las Guerras de Castas, ¿Qué parte tan nefasta tomó en ella el trato de los hacendados a sus peones?

Quien daba estos pormenores de situación de los mayas en América fue el doctor Sigfried Aszkenaszy, migrante ruso de los años 30 quien desde 1929 decidió venir a México ansioso de mezclarse con el indio y estudiar de cerca sus civilizaciones muertas. Venía a proponer un proyecto de cine educativo que había ensayado en Checoeslovaquia, donde advirtió sus beneficios, invitado por el gobierno del presidente Emilio Portes Gil, a darlo a conocer, en París le fueron entregadas por los miembros de la legación mexicana dos publicaciones de la Secretaría de Educación Pública: La casa del estudiante indígena y El sistema de las escuelas rurales y cuenta: los leí con un absorbente interés durante la travesía de St. Nazaire Francia a Veracruz, México, aumentado por sus grabados que presentaban niños huicholes, mayas, quichés , tarascos,, mixtecos y otomíes ¡qué reminiscencias resucitaron esos nombres! Jacales peores que establos, indios de mirada humilde y desconfiada. Reviví a través de palabras escritas y discursos dictados la centenaria historia llena de sangre, de humillaciones sin fin, de explotación sin nombre, de una raza desheredada, de una nación desmembrada en tres categorías de color (indios, mestizos y blancos) y cuarenta tribus aisladas por su idioma, tradición y costumbres; despedazada por una interminable lucha política que siendo en su fondo condiciones de nuestra época aspectos económicos y sociales.

Pronto dejó de interesarse en lo pintoresco, lo folklórico y lo exótico para acercarse a la realidad de ese México ignoto, incomprensible y calumniado, al llegar a México en noviembre de 1929 fue recibido con “bombo y platillo” se anunció públicamente que fundaría talleres cinematográficos para la producción de películas educativas que serían profusamente distribuidas en el país, para lo cual contaba con un presupuesto de medio millón de pesos y que el doctor Aszkenazy daría una conferencia sobre métodos educativos a través del cine, el evento fue un fracaso, los críticos de los diarios nacionales mas influyentes reaccionaron en su contra, incluso, un vocero de la industria norteamericana del cine publicó que esta ya tenía experiencia en el cine educativo, por lo tanto lo ofrecido no era ninguna novedad. El prestigio de Aszkenazy se vino abajo, la SEP negó el cargo y el subsidio al doctor y solo le ofreció un puesto técnico en ese departamento a cargo del Instituto Nacional de Bellas Artes.

El ruso no se dio por vencido a través de una persistente correspondencia hecha con toda discreción logró que el gobierno federal le confiara estudios sobre la materia, a partir de es momento publicó en

“el Nacional revolucionario” una serie de artículos de hondo contenido filosófico sobre la literatura rusa y la circunstancias de la revolución rusa que acababa de dejar, temas que poco a poco fueron dando paso a su verdadera intención: el estudio dela realidad económica de México con sus atrasados grupos indígenas y el empuje nacional por superar esos problemas, acuerda con el Nacional un recorrido por los principales estados de los cuales enviaría sus observaciones.

Aunó a su tarea periodística un sistema de conferencias sobre los asuntos estudiados desde su juventud en Europa: las actividades artísticas y sus relaciones con la cultura y la sociedad en las distintas etapas de la vida europea, actividades en las que fue ganado notoriedad por los descubrimiento que hacía entre los estudiosos y los académicos de los estados que visitó, sin embargo en 1932 el doctor Aszkenazy fue víctima de un ataque a garrotazos por un loco frente a la escuela rural de Real de Arriaga en el estado de México por lo que tuvo que recuperarse durante todo el 1932, de las secuelas habría de morir en 1939.

Al recuperarse desarrolló un nuevo ciclo de conferencias sobre el tema “del Gótico al socialismo” publicado como reportaje en “el Nacional” y luego ampliado en un libro con ese nombre: Toluca, Veracruz, Villahermosa donde redactó un estudio sobre la educación racionalista de Garrido Canabal de la que atacó seriamente su laicismo y su dogmatismo científico, Guadalajara donde el tema “la vida proletaria” le generó un escandalo siseo por parte de la gente de extrema derecha, concluyó 1934 con la visita a Monterrey , donde Pedro de Alba, rector de la Universidad del estado de Nuevo León lo declaró maestro extraordinario de la Facultad de Filosofía y Letras.

Desde 1934 hasta su muerte se dedicó al estudio de los grandes problemas nacionales, sus análisis de un carácter metodológico riguroso constituyen una descripción sociológica del México cardenista, ese mismo año visitó el penal de las Islas Marías en cuyo informe se pronunció por un enfoque de adaptación a la sociedad que sustituyera la régimen de castigo ahí imperante, ahí mismo presentó proyecciones del arte universal. Propuso también la conversión del penal una colonia correccional dedicada a la producción agrícola e industrial. En su paso por Chiapas realizó un estudio sobre el proyecto sobre el Ferrocarril del Sureste que redefinió su trayecto por razones suficientemente documentadas de sus condiciones económicas y sociales que fue finalmente aceptado y reconocido como un factor de prosperidad para todas esas regiones.

Se dio tiempo para escribir un estudio que tituló El problema del socialismo en México. en la serie de conferencias celebradas en Tuxtla Guti con el Bloque de Mujeres Revolucionarias abordó el Tema de “El advenimiento del socialismo en dos sesiones , una dedicada a el fracaso de la sociedad capitalista, las ideas de Feuerbach, Marx, Lunacharsky y Gorki y en la segunda el arte monumental de la nueva era colectivista anunciada por la pintura de Diego Rivera y de José Clemente Orozco, en una velada organizada por él habló sobre el marxismo, Gamaliel Herrera sobre educación socialista y el estudiante Pedro Barceló sobre fundamentos del marxismo, la última serie de siete conferencias se dedicaron a el arte del Renacimiento, los periódicos locales dieron cuenta puntual de las actividades del doctor Aszkenazy, de sus visitas a las selvas chamula y lacandona y ,desde esa ocasión el ruso mostraba su interés por las clases indígenas de México y sus míseras condiciones humanas y económicas.

Yucatán puso a prueba su capacidad prospectiva, el gobierno del estado lo invitó a hacer un estudio del problema agrario, la industria henequenera pasaba una grave crisis y s e esperaba de él una solución saludable a la angustiosa situación de la las clases campesinas. Con ese motivo, Aszkenazy publicó El problema agrario de Yucatán del cual ediciones Botas hizo dos ediciones ,dado el éxito que obtuvo, La conclusión que el doctor presentó en ese libro es que era conveniente una tregua del reparto agrario, so pena de repartir miserias, el ejido fue considerado socialmente la auténtica fórmula revolucionaria par rescatar a los campesinos mexicanos, el caso de Yucatán puso de relieve sus limitaciones, la posesión de una parcela lo convertía de un competidor individual en una víctima del aparato productivo de la industria, desde el prestamista, el tendero, el maquilador, el comprador de la fibra, todos obtendrían del trabajo del campesino las partes que se mermaban a su bienestar, la solución era una cooperativa de producción que mantuviese la integridad de la empresa, que aumentara su productividad y le diera presencia en el mercado y mejorar sobretodo las condiciones de vida de los campesinos mayas. (Luego el mercado mundial obtuvo otros proveedores de Indonesia y de África, mas tarde las fibras sintéticas derrumbaron en todo el mundo la producción henequera, en aquel momento solo hubo un “impasse”).

Askenaszy se refirió al problema mexicano como una herencia de la colonizaciónespañola que desespiritualizó a los pueblos indígenas americanos, al quitarles su religión , su idioma, su organización social, sus reglas, sus usos y costumbres e imponerles la cultura europea, no lo hicieron pensando en la igualdad, los vencieron, los marcaron con fuego, los humillaron , en esa denigración las clases sometidas perdieron identidad, capacidad de gestión y sobre todo voluntad, así los europeos conquistaron, declarando inferiores a los pueblos colonizados, Aszkenazy con sus estudios vio eso mismo en las clases campesinas rusas, en todas las europeas, los mismos instrumentos de dominio moral para asegurar el dominio y la explotación de las clase trabajadoras tampoco pudo dejar de advertir que la dotación de sangre europea se agotaba en los pueblos indoamericanos ,que el mundo se oscurecía que predominaba el color de las razas asiáticas, americanas y africanas, México se indigenizaba, no era una tragedia.

El futuro indio daría presencia histórica sus integrantes, un idioma propio para formular sus propias visione superiores de su pasado, de su presente y de su futuro. América decía es cada vez mas morena, menos europea, si crea su propia cultura, creará su propia literatura, su ciencia, su religión, su nuevo orden político, así lo vio el socialista revolucionario, el filósofo voluntarista, el honrado y veraz “sociólogo de México “, como lo nombró el doctor Raúl Cardiel Reyes en la publicación de SEPSETENTAS de 1975.

Los textos aquí presentados proceden de ese libro maravilloso logrado por Cardiel tras la remembranza del primer y único contacto que tuvo con Aszkenasy en San Luis Potosí en donde lo descubrió altivo, contrariado por el trato de sus anfitriones y de su público que no pudo ser mas desconsiderado, al grado de que Cardiel tuvo que andar mendigando entre la burocracia sanluisina para obtener el pago comprometido por su conferencia al doctor, quien al recibirlo como mensajero de sus anfitriones, debe haber pensado que no quisieron dar la cara.

Cardiel el abogado entendió que al estudio de la constitución le faltaba una profundización que descubriera el debate filosófico eludido por la necesidad de pasar del caos a la construcción de las nuevas relaciones sociales que demandaba la revolución, para ello pasó a la facultad de Filosofía y Letras y se doctoró. El marxismo no dejo de ser un objeto de estudio en su formación, en el, Cardiel descubrió la marca del tiempo (uno de su libros en que revisa las dimensiones sociales y filosóficas de la educación mexicana ) luego se metió al examen del joven Marx, el discípulo de Feuerbach, quien en su debate con los jóvenes hegelianos pasa de la metafísica del espíritu absoluto a la concreción del ser humano, a la dialéctica no encumbra a la divinidad, sino al hombre que se va descubriendo en la medida que construye su propia humanidad, en mis palabras: el hombre que se construye a sí mismo, en la medida que pone a prueba sus facultades, en la que descubre en su potencia la capacidad para transformarse, al transformar su realidad, transformándose a si mismo; esa transformación, es debe ser voluntaria, es un asunto ético, es pasar de el asombro del cambio dado en el hombre a la iluminación que permite el descubrimiento de su poder, eso se hace, se debe hacer conscientemente, filosóficamente. Cardiel en su libro El sentido ideológico dela constitución pasa del asombro, al deslumbramiento y de ahí a la lucidez al encontrar el hilo de continuidad entre el debate de los independentistas, el propio de los constitucionalistas desde Apatzingan con Morelos hasta Torres Bodet en la construcción del artículo tercero constitucional : ese sentido voluntario de hacer un estado de derecho social, de servicio al pueblo, democrático, no para el libre juego de los individualismos , sino para la protección y la reivindicación de los mas débiles, en sus lecturas descubre algunos libros de Aszkenazy y lo recuerda, lo conversa con su amiga Zita Basich y ella le presenta a la familia del doctor, a su viuda, la señora Anna Farbstein, quien le abre las puertas de intimidad y en ella la biblioteca del doctor, su bibliografía, alguna inédita, sus papeles, encuentra al estudioso maduro en su metodología, responsable en su objetividad , comprometido hasta la médula con la causa de los pobres, con los indios de México, los traicionados por la conquista, la reforma y la revolución, pero los que un día se revindicarán por ellos mismos, por nosotros mismos y ese día será cuando construyan con su propio y nuevo lenguaje, un nuevo arte, su nueva ciencia ,la nueva conciencia de su poder y su poder político, económico y social y eso será para bien de la humanidad en la construcción de hombre por si mismo, Feuerbach en Marx, en los jóvenes hegelianos ,en los discípulos rusos alemanes que regresaron a la revolución con que cae el régimen zarista, con Sigfried Askenazy, militante del partido Socialista Revolucionario cuya filosofía fue la liberación del campesinado ruso: un estado agrario frente al leninista que quiso un estado obrero, el cual tuvo en la dictadura del proletariado la pesada carga de su tumba, eso no lo pudo ver Aszkenazy, pero lo presintió en el problema del socialismo en México, Yo por mi parte les dejo el interés por hacer lo propio en nuestros estudios, en nuestra profesión, en nuestra lucha social, en ellas nos iremos descubriendo, la medida de nuestra humanidad será la de nuestra capacidad para hacer lo nuevo. Xss.

Portales, D. F. a 24 de abril de 2013

Jesús Caballero y Díaz
Maestro y formador de docentes

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