Dinamica_de_alumnos
Tarea

De pinta

Alfredo Gabriel Páramo


La fea inteligencia

Los alumnos universitarios, al menos un gran número de ellos, abominan de la teoría. Esto ocurre entre los estudiantes de Periodismo, Comunicación, Derecho y otras áreas de conocimientos considerados como humanistas. No sé si lo mismo pase entre los estudiantes de ingenierías u otras disciplinas, aunque algunas pláticas y datos indirectos me permiten sospechar que así es.

Los alumnos quieren experiencias, desean lo que les va a ser útil en la vida, quieren lo cercano. Sin embargo, no creo que hayan llegado solos a esta situación sino que, simplemente, responden a lo que se les ha enseñado, a la vida fast-food que busca la satisfacción inmediata sin importar la calidad.

La televisión y otros educadores informales, pero persuasivos, machacan hora tras hora, día tras día, con la noción de que la inteligencia es desdeñable o ridícula. Los programas ya sea para niños, jóvenes o adultos, desde iCarly hasta Monk; desde los remakes de Sherlock Holmes hasta Criminal Minds, nos enseñan que la gente inteligente es ridícula, cuando no perversa; que el análisis y el razonamiento te convierten en paria desadaptado o en criminal, que las palabras de más de tres sílabas son innecesarias y que solo pueden analizar o manejar teorías los muy inteligentes,,, que son inadaptados y peligrosos.

Los estudiantes, como toda la sociedad, se han acostumbrado a manejar parámetros de eficiencia que se relacionan con lo inmediato, con lo palpable. Por eso, entre los criterios de evaluación para docentes universitarios hay determinantes como ¿qué tan importante es esta materia para tu formación? o ¿maneja el docente medios interactivos? Se califica como si una clase fuera entretenimiento, por lo que la teoría queda fuera, porque no resulta precisamente “divertida” para la mayoría de las personas.

Entonces, los alumnos que no se forma en disciplinas de pensamiento, en el manejo de teorías y la razón, no se diferencian de la gente sin acceso a la educación universitaria en el sentido de que ellos mismos siguen formando parte de la masa de gente para la que el pensamiento mágico es lo único, seguidores de horóscopos, vibras y energías, creyentes de magias y ángeles.

Y cuando la universidad se vuelve incapaz de combatir la oscuridad, entonces, ¿para qué nos sirve?

Alfredo Gabriel Páramo
Profesor, periodista, escritor. Twitter @lavacadiablo www.karacteres.com

rodolfo garcia samano. 30 de Marzo de 2013 17:52

Las páginas más oscuras de la humanidad todavía están por escribirse y son los intelectuales los responsables.

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