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LA CLASE

Tema del mes

Yair Rodríguez González


José de la Herrán: Ojos en el cielo, manos a la obra.

A lo largo de la historia aquellos curiosos que fijaron su vista hacia el firmamento se percataron de la existencia de un planeta en particular, ese enigmático cuerpo celeste que desde la Tierra se deja ver con una tonalidad rojiza. Uno de los interesados fue el mexicano José de la Herrán, quien cuenta que en 1941, él y su padre construyeron un telescopio reflector de 30 cm. de diámetro para observar la grandeza de Marte, el planeta rojo.

Para De la Herrán no hay ninguna razón por la que éste no haya podido albergar en el pasado “vida compleja”, es decir algo más que organismos unicelulares, sobre todo al saber que los mares de Marte superan el mito fantástico, pues la información recabada fundamenta su remota existencia. Hoy en día este mexicano que mira hacia el firmamento en busca de respuestas, se distingue por ser un insaciable divulgador de la ciencia, principalmente de la astronomía.

En 1944 inició sus estudios en la Facultad de Ingeniería de la UNAM, sin embargo, siendo aún muy joven los suspendió temporalmente para dedicarse al diseño y construcción de radiodifusoras de alta potencia. Siempre inquieto, De la Herrán fue participe del nacimiento de la televisión en México, y sin pensarlo demasiado se inició en el diseño e instalación de las primeras televisoras. Entre sus múltiples aportes al desarrollo técnico en radiodifusión y televisión en el país, destacan: el diseño, junto con su propio padre, su maestro por excelencia, de la legendaria XEW radio a mediados de la década de los 40, así como del laboratorio de física y televisión de la misma estación.

Con tan sólo 32 años se recibió como ingeniero mecánico electricista con la experiencia que muchos graduados carecen. Pero su dinamismo venía desde mucho tiempo atrás. Siendo muy pequeño, entendió que en las estrellas hallaría una gran pasión, como lo demuestra el ímpetu que lo llevó a construir su primer telescopio de 10 centímetros de diámetro para mirar y comprender lo que miraba en el cielo.

Otra fuente de entusiasmo del Ingeniero de la Herrán, ha sido la divulgación de la ciencia, lo cual queda de manifiesto en su sección “Descubriendo el universo” para la revista “Ciencia y Desarrollo”, publicada por el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACyT) desde 1978. Consiente de la importancia de llevar la importancia de la ciencia a todos por igual, ha dejado su semilla en divulgadores provenientes de carreras científicas, sociales y humanísticas que hoy a su vez hacen lo propio.

Los logros de José de la Herrán son comparables a la noche más bella, acompañada siempre de estrellas destellantes en el firmamento. Es fundador de la Sociedad Mexicana para la Divulgación de la Ciencia y la Técnica (SOMEDICyT) y del Museo Universum el cual lo llena de orgullo pues luchó hasta conseguirlo.
Como Diputado Federal de la LV Legislatura presentó en la Cámara de Diputados la primera exposición de carácter científico. En 1994 fue más allá, promoviendo y la iniciativa de Ley para proteger meteoritos y aerolitos como patrimonio nacional, la cual fue aprobada.

José de la Herrán es autor de los libros “Construya su Telescopio”, “Atlas Cósmico”, “Mosaico Astronómico” y “Mosaico Tecnológico”, por mencionar algunos títulos. En 2003 es distinguido con el Premio Nacional de Divulgación” Alejandra Jaidar” por parte de la SOMEDICyT.

Humano como cualquiera, disfruta de la naturaleza y de su propio cuerpo, aficionado al buceo, gran patinador en ruedas y ciclista, colecciona aparatos e instrumentos sin dejar a un lado su gusto por tocar el piano al estilo del maestro Agustín Lara, mientras continua con su ardua labor dentro del trabajo que lo mantiene con la energía e impulso de aquel joven que puso sus ojos en el cielo y manos a la obra.

Hypatia. Revista de Divulgación científica y tecnológica del Estado de Morelos

http://hypatia.morelos.gob.mx/index.php?option=com_content&task=view&id=100&Itemid=74

Yair Rodríguez González

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