Tortuga_saliendo_del_huevo
LA CLASE

Educación Ambiental

Efraín Cruz Marín


Sobre el libro Educación y Formación Ambiental: Algunos escenarios en la Educación Superior.

El Contexto: La UACM, una Institución secuestrada

Hace algunos meses, Miguel Ángel comentaba sus propósitos de lograr la publicación del libro que hoy comentamos. Al final, sólo se contentó con tener el logotipo de nuestra UACM en versión electrónica, pues aún ésta era regateada por la coordinadora académica. A unos meses de estallar la huelga la todavía actual administración no sólo se creia la dueña de nuestra UACM, ejercía todo, absolutamente todo como su patrimonio. Ello incluía el logotipo por el que Miguel Ángel tuvo muchos problemas. ¿Imprimir la obra? Qué esperanzas, lejos muy lejos de tales propósitos si no fuera sólo lo concerniente a los más allegados a la bachiller Orozco. Los esfuerzos de Miguel Ángel se concretaron en otras personas, en Carmen en particular y en la Universidad Autónoma de Sinaloa.

El manejo patrimonialista, cuyo objetivo de fondo era desmantelar a esta Insttitución en sus propósitos y objetivos originales, para convertirla en una IES más; aquellas que preparan mano de obra barata y semiespecializada; el perfil de carreras profesionales y posgrado que nos ha impuesto en los meses recientes hablan claramente de ello. Así desde mi opinión y a diferencia de algunos colegas que dicen que la bachiller Orozco no tienen rumbo para esta Universidad, me queda claro que se trataba de darle una administración vertical, autoritaria, con las políticas de estímulos para el personal académico y absoluta inestabilidad laboral, con perfiles de egresados como técnicos y manuales semiespecializados, con cobros de cuotas y exámenes de admisión… En fin, con una UACM como parte de los procesos de privatización que caracteriza al nuevo liberalismo mundializado y lejos de la que se fundó hace poco más de diez años.

Otras actividades e intenciones de la Administración de Orozco

Hace casi un año, como coordinador de la Academia en Educación Ambiental entregué a la coordinación académica la solicitud de publicación de la convocatoria para la cuarta generación de la Maestría; No hubo respuesta sino tres meses más tarde, con la presión que significó el que se realizara una asamblea de nuestros estudiantes mayoritariamente de la Tercera Generación cuyo acuerdo fue pedir que se diera explicación por parte de la titular de la coordinación académica, de la negativa de la publicación de esta convocatoria. Después de reiteradas solicitudes y respuestas a sus exigencias, mejor dicho evasivas, la señora Camacho propuso una reunión con el Pleno de la Academia y de ahí, no sin antes negociar –o imponer–, que sólo ingresaran diez nuevos estudiantes de quince admitidos en un propedéutico, algunos días después se publica la convocatoria para esta cuarta generación1. Cabe señalar que se presentaron poco más de cien solicitantes; en fin, no se trata de lamentaciones pero sí de definiciones de los contextos en se realizan nuestras tareas y labores académicas en esta Institución y una de ellas es el libro que hoy nos ocupa. Todo en un medio que se caracteriza por lo descrito y por el escamoteo de nuestros recursos, nuestros folios o plazas y los apoyos de todo tipo. A pesar de todo, y con mucho orgullo decimos que hemos logrado avances en la conclusión de investigaciones y tesis de varios de nuestros egresados y lejos, muy lejos está lo que la bachiller Orozco, pregona por ahí, de que se trata de “sus logros”. Ustedes juzgarán al respecto.

Una muestra de los esfuerzos de trabajo académico, el libro que hoy se presenta. No pretendo diluir los esfuerzos personales, en este caso el de nuestro actual coordinador, Miguel Ángel Arias Ortega, aunque en esta obra no hemos contribuido, a pesar de ello hablo en plural —de quienes integramos a la Academia—, sino el propio Miguel Ángel y una compañera maestreante de la Tercera Generación.

El libro Educación y Formación ambiental: algunos escenarios en la Educación Superior

Algunas reflexiones sobre el texto que nos ocupa: Quiero comentar algunos de los capítulos de este libro e inicio con “La investigación en educación ambiental en México, entre Sísifo y Pigmalión.” De Edgar González Gaudiano.

Platiquemos un poco de los personajes del título de este capítulo. En el infierno, Sísifo fue obligado a cumplir su castigo, que consistía en empujar una piedra enorme cuesta arriba por una ladera empinada, pero antes de que alcanzase la cima de la colina la piedra siempre rodaba hacia abajo, y Sísifo tenía que empezar de nuevo desde el principio, una y otra vez. Así se cuenta en la Odisea. El motivo de este castigo no es mencionado por Homero… Según algunos, había revelado los designios de los dioses a los mortales. Albert Camus, menciona poéticamente que la razón de su castigo obedece a su ligereza para con los dioses, revelando sus secretos y prefiriendo “la bendición del agua a los rayos celestes”.
… Sísifo es el disco del sol que sale cada mañana y después se hunde bajo el horizonte. Otros ven en él una personificación de las olas subiendo hasta cierta altura y entonces cayendo bruscamente, en el traicionero mar. Welker ha sugerido que la leyenda es un símbolo de la vana lucha del hombre por alcanzar la sabiduría.

Pigmalión, rey de Chipre, buscó durante muchísimo tiempo a una mujer con la cual casarse. Pero con una condición: debía ser la mujer perfecta. Frustrado en su búsqueda, decidió no casarse y dedicar su tiempo a crear esculturas preciosas para compensar la ausencia. Una de éstas, Galatea era tan bella que Pigmalión se enamoró de la estatua.

Mediante la intervención de Afrodita, Pigmalión soñó que Galatea cobraba vida. En el mito Las Metamorfosis, de Ovidio, se relata así: Pigmalión se dirigió a la estatua y, al tocarla, le pareció que estaba caliente, que el marfil se ablandaba y que, deponiendo su dureza, cedía a los dedos suavemente, como la cera del monte Himeto se ablanda a los rayos del Sol y se deja manejar con los dedos, tomando varias figuras y haciéndose más dócil y blanda con el manejo. Al verlo, Pigmalión se llena de un gran gozo mezclado de temor, creyendo que se engañaba. Volvió a tocar la estatua otra vez y se cercioró de que era un cuerpo flexible y que las venas daban sus pulsaciones al explorarlas con los dedos. Al despertar, Pigmalión se encontró con Afrodita, quien, conmovida por el deseo del rey, le dijo “mereces la felicidad, una felicidad que tú mismo has plasmado. Aquí tienes a la reina que has buscado. Ámala y defiéndela del mal”. Y así fue como Galatea se convirtió en humana.

González Gaudiano, entre estos personajes mitológicos, nos aporta cuestiones centrales en las jornadas de investigación en la Educación Ambiental, muy a pesar de ser uno de los países en el que las política públicas se distiguen porque en sus presupuestos, es en los que menos aporta para la investigación científica, González Gaudiano consigna que lo que se aporta se gasta mayoritariamente en lo que como institución de Estado se define, aquello que tiene grandes logros en la lógica de la ganancia y no en los avances de vertientes que, por el contrario, cuestionan la naturaleza del sistema y la cultura hegemónicas.

Dice el autor, “Me parece esa ha sido la madre de todas las batallas de los educadores ambientales —refiriéndose a la pesada carga que implica esta tarea, y a pesar de ello, librarnos de un fardo enorme de responsabilidades y de culpas— empujar permanentemente esa pesada carga para formar valores, actitudes y comportamientos sensatos y amorosos hacia nuestro ambiente (…) todo para que la televisión, el mercado y el estilo de vida la hagan desplomarse nuevamente para reiniciar, al igual que Sísifo, la interminable labor al día siguiente”, (p. 26)

Miguel Ángel Arias por su parte, continuando con sus investigaciones que dieron origen a su tesis doctoral, en el capítulo titulado “Educación Ambiental, Medio Ambiente y Sociedad Civil”, nos resalta, a través de un análisis cuantitativo pero sin dejar de lado lo cualitativo, encuestas alrededor de los problemas ambientales y la sensibilidad que un cierto universo de encuestadas y encuestados responde. Sólo el 35 % de encuestadas y encuestados contesta en el sentido de un deslinde de responsabilidades y se acerca a una reflexión que no desconoce la existencia de clases sociales, intereses económicos y de poder en la lógica de la ganancia, como la base del deterioro del ambiente.

En relación al surgimiento de formas organizacionales de la sociedad como las ONG, y más específicamente las vinculadas a los problemas de deterioro del ambiente biofísico, sólo el 27% de encuestados y encuestadas responde que se trata de respuestas a los problemas de tales deterioros; otros —en el mismo porcentaje—, responden que se trata de un asunto educativo. Así, la militancia ecologista es parte de las respuestas de ese universo consultado. Las reflexiones a las que nos invita el autor, son alrededor de la necesidad de construcción de una verdadera sociedad civil que el sentido gramciano, implica la autoorganización y autogestión de amplios sectores de la sociedad, donde la conciencia dada por los procesos de comprensión de la naturaleza de esta cultura hegemónica será la vertiente prevalente.

Tonatiuh Ramírez Beltrán nos relata su experiencia en algún campo de investigación, siempre tomando en cuenta la necesidad de “la educación ambiental y la construcción del camino indispensable a la sustentabilidad” (p. 74). Después de delimitar lo que denomina dicotomismos, Tonatiuh afirma que “La diferencia es que se usen técnicas cualitativas o cuantitativas, enfoques positivistas o complejos, perspectivas amplias o acotadas, la intervención va sobre la realidad para midificarla.2 Está más interesada en la transformación que sólo en develar ideología o extraer representaciones” (p. 78) Luego, nos propone algunas reflexiones sobre la intervención, lo que es loable siempre desde la perspectiva que se propone; ese cambio que exige el medio ambiente.

Pero no todo es de profunda formalidad en la investigación sobre el tema; el apartado de Olivia, sin dejar de ser rigurosa, nos plantea que a través del cine, con la discusión colectiva de diversas películas, se puede acercar a grupos para la constitución de comunidades de reflexión colectiva, comunidades epistémicas que partan de estas películas. Cuando pensamos en este escenario, tampoco es fácil; si bien puede ser hasta divertido, el cuidado en los debates, las reflexiones y sobre todo en los procesos de sensibilidad de cada mujer u hombre espectador, es importante porque puede que nuestros objetivos no sólo se pierdan sino hasta tengamos resultados contraproducentes porque muchas veces las frustraciones, el desencanto o la desmoralización pueden ser los resultados de una exhibición; v. gr. La Pesadilla de Darwin. Pero es mi opinión y el viaje al que nos invita Olivia es por demás maravilloso porque como cinéfilo, un poco frustrado, al menos para mi gusto es una excelente invitación.

No me resta más que felicitar a Miguel Ángel y a Carmen por el esfuerzo que esta tarea significó, pero esperaría que como Sísifo, si bien se trata de volver a empezar, también digo con esta obra es como la Esperanza de Pandora, ahora subimos unos metros más…

Febrero de 2013

1 Algunos acontecimientos refuerzan nuestra hipótesis: se solicitó hacer una evaluación externa de la Maestría en Educación Ambiental (MEA) en la UNAM en facultades programas e institutos exclusivamente orientados a las ciencias naturales como la Facultad de Ciencias, el Instituto de Biología y el Programa Universitario de Medio Ambiente. Paralelo a lo anterior y ante una evaluación negativa interna, hecha por profesores investigadores del CCyH de la UACM del proyecto de nueva maestría en ecología urbana, Orozco la manda a evaluar de manera externa en el CIVESTAV con una de sus allegadas, la que avala tal proyecto. Al igual que los demás posgrados adoptados por esta administración, se caracterizan por perfiles de egreso de técnicos especializados. Para el caso de esta maestría, se trata personal para el manejo de ecotecnias como manejo y tratamiento de aguas residuales y basura. Mi hipótesis es que sin abrir convocatoria para la cuarta generación, en la práctica una clausura de la MEA, con una evaluación ‘negativa’ externa y abriendo esta otra ‘alternativa’ de posgrado, el Segundo Consejo Universitario afin a Orozco tendría todos los ‘argumentos legales’ para clausurar a nuestra MEA de manera definitiva.
Debo aclara que no estamos contra las ecotecnias pero fuera del contexto cultural que explica su producción, la sociedad hegemónica capitalista, no pensamos que sea suficiente para encontrar soluciones.

2 El subrayado es nuestro…

Efraín Cruz Marín
Es profesor–investigador de la Universidad Autónoma de a Ciudad de México.

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