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Usos múltiples

El timbre de las ocho

Armando Meixueiro Hernández
Rafael Tonatiuh Ramírez Beltrán


La familia: tan lejos y tan cerca

César ahora les pide a sus alumnos que describan a una familia. A cualquier familia. Para la ejecución de la tarea pone algunas reglas:

—Que no sea la propia; que sea distinta a la de ellos; que no tenga los nombres verdaderos; que sea mexicana, que se observen patrones de otras familias en la descripción y que la podamos ubicar en segmento social o estrato de clase.

Vamos a jugar a que Homero Simpson describe la familia de Ned Flanders, en versión tropical o a la mexicana. O que Flanders describe a sus vecinos amarillos. Donde se quieran colocar.

Les ha explicado varias cuestiones del ejercicio: la importancia de la descripción de personas con algún vínculo afectivo; lo trascendente de la familia en México, en prácticamente cualquier segmento social y para cualquier proceso formativo de los individuos miembros de la misma y sin embargo, lo poco que se le estudia en nuestro país.

En la noche en el pequeño estudio de su departamento César lee algunas tareas, ejercicios que se transparentan en sus ojos: se entregaron por entregar, como para tener una calificación y zafarse de la bronca. Por compromiso académico. Pero también encuentra otras que más que descripciones parecen conceptos. El estudiante Red Albert escribe lo siguiente:

Una familia mexicana está formada por tres generaciones: abuelos, padres e hijos. Una abuela, madre, padre y dos hijos. La abuela no fue a la escuela y los padres sólo terminaron la secundaria. Tienen un ingreso medio de tres salarios mínimos. Viven en una zona conurbada de alguna gran ciudad. Tienen un perro que medio atienden y que vive en la azotea. Todos se llevan bien pero no platican mucho entre ellos. Los niños van a escuela pública. El futuro es incierto.

César se levanta del escritorio, va hacia el librero, toma el disco March of the Penguins de Alex Wurman, lo inserta en la computadora y se coloca los audífonos. Prende un cigarro. Hace el esfuerzo por no pensar ni en alumnos, ni en pingüinos. Tampoco en familias de aves o personas. Tampoco quiere pensar en reformas educativas hechas desde arriba.

Divaga al principio. Después piensa en la cantidad de deudas educativas que tiene con su familia, la nuclear y la extensa. Piensa en la cauda de aprendizajes de la que es deudor y usufructuario e infiere desde la experiencia propia sobre las enseñanzas obtenidas: impagables, indescriptibles, imposibles de ser narradas, intangibles y perfectamente objetivas. La familia tan inasible como inevitable y tan inmensamente concreta y distinta, aún en nuestros pensamientos y contados momentos de felicidad compartible. Tan defendible como criticable. La familia, en fin, siempre tan lejos y tan cerca.

Armando Meixueiro Hernández
Director de Pálido Punto de Luz

Rafael Tonatiuh Ramírez Beltrán
Director de Pálido Punto de Luz

Alma. 26 de Febrero de 2013 22:45

Saludos Profesores Armando / Tonatiuh:
El texto me llevó a recordar un parlamento del Chipocle que dice “De la familia como del sol, mientras más lejos, mejor” [Obra dramática: “Chinches Bravas”, autor: Mario Lage]
¿Cómo hablar de la familia hoy? Quizá en los niveles básicos todavía no se habla de las familias diversas, quizá no abiertamente, pero en niveles (educativos) superiores se habla de “la novia de mi mamá” o “el novio de mi papá”. Ahora hablar de diversidad sexual sólo como homosexuales, queda corto, entonces ¿cómo hablar de ‘familia’ hoy? El discurso queda rebasado de la funcionalidad (por aquello de familias disfuncionales), y ahora que escribo me pregunto, si la familia es eso tan cerca y tan lejos ¿qué es?
Gracias por el espacio de reflexión y expresión.

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