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Maestro_jaime_escalante

Usos múltiples

Mentes peligrosas

Rafael Tonatiuh Ramírez Beltrán
Armando Meixueiro Hernández


Con ganas de triunfar, esquemas prácticos y el factor prejuicio en los exámenes externos

Jaime Escalante es un sudamericano (boliviano) radicado en los Estados Unidos. Llega a la zona Este de Los Ángeles a impartir clases de computación, pero al no haber máquinas en la institución, es habilitado como docente de cálculo en la preparatoria de Garfield. Se le asigna el último curso de esta escuela de chicanos (mexico-norteamericanos). Se propone que sus alumnos entren a la universidad por el camino más difícil: aprobando el examen de matemáticas, lo que logra no sin obstáculos y modificando la forma de dar la clase con esquemas prácticos construidos por él.

Se trata de la película Con ganas de triunfar (Stand and Deliver, Menéndez R., E.U.A.:1987), basada en un hecho real y protagonizada por el omnipresente y sorprendente actor de cine chicano (Zoot Suit: 1981; Santana, Americano yo?: 1992; My family: 1992; Selena: 1997; Filly Brown: 2012, etc.) Edward James Olmos; este papel le valió la nominación al Oscar de la Academia de Ciencias y Artes norteamericana, como mejor actor. La película va a cumplir treinta años y es notablemente vigente.

Nos interesa destacar de este filme tres partes esenciales: el uso de una permanente motivación del docente, el acercamiento a las matemáticas proponiendo que podemos leer desde los esquemas básicos, y la aplicación de examen estandarizados, pretendidamente objetivos y externos; ajenos a la realidad de lo que sucede en la clase.

Kimo, como le llaman sus alumnos, es de mediana edad semi-calvo, de lentes y se viste como un maestro común contemporáneo: suéter de botones, camisa y corbata. Se transporta en un automóvil sedán de modelo antiguo. Estos elementos le dan credibilidad.

Pero su aspecto físico es de menor importancia si se compara con la manera en que asume su trabajo, sobre todo en su dedicación encaminada a estimular a los difíciles alumnos a los que les trata de compartir el universo, a veces árido, de las matemáticas.

Kimo conoce, usa y domina el slang del llamado spanglish, que hablan los chicanos. Usa los modismos culturales de ese grupo ya no tan minoritario en los Estados Unidos. Esta actitud podría ser tomada como una falta de respeto, pero en realidad es un recurso de aproximación que maneja a la perfección; frases como: “órale, carnal”, “¡qué no!” son el aderezo con que remata, por ejemplo, un concepto o categoría.

Esta aproximación siempre va en ascenso. Cuando un alumno le plantea que en el barrio no puede ser visto con libros porque lo ofenden o golpean, el maestro se coloca en sus zapatos y le da dos libros para que uno lo guarde en su casa y otro en el locker de la escuela.

Lo mismo sucede cuando falta una alumna destacada, Kimo va y habla con los padres para que le permitan asistir a clase y no se quede de mesera en el negocio familiar. Para él la escuela es la diferencia entre ser y no ser.

Pero el maestro no sólo se aproxima a sus estudiantes, también los aprieta. Sobre todo en lo que respecta a las calificaciones. No regala jamás una A (10) y cuando todo el grupo se equivoca en un problema, se enfurece y sale del salón no sin antes sentenciar: “Parecen un pobre ciego en un cuarto oscuro buscando un gato negro que no existe”.

No es, entonces, un dulce y pasivo profesor. Trabaja 60 horas a la semana con un solo objetivo en mente: meter a sus alumnos a la universidad; para lograrlo inventa múltiples estrategias y esquemas prácticos: llegar disfrazado de cocinero para enseñar fracciones comunes (cfr); usar los hoyos en la arena de la playa para hacer comprender números negativos y positivos; colocar a los alumnos en fila y plantearles a boca de jarro algún problema; colocar al frente del salón a un estudiante cuando tiene una falla; usar el noviazgo para el aprendizaje de las ecuaciones, etc. Hay que recordar que Kimo está como docente de algo abstracto y solo tangible simbólicamente como las matemáticas ¿pero realmente es árido este campo de conocimiento?. Este docente viene a comprobar que eso es un mito. Que más bien es la forma limitada como se ha enseñado.

Sin embargo, el profesor Escalante devela otro mito más fuerte que también rompe en esta historia: el de la incapacidad de los chicanos para graduarse del high school e ir a la universidad. Todos sus alumnos presentan el examen de cálculo, que es evaluado por una instancia externa a la escuela. Al presentar la prueba, en la evaluación de los estudiantes se detectan errores similares en las contestaciones de los chicos. Además, obtuvieron una calificación muy por arriba del promedio de las otras preparatorias, hecho totalmente inusual en una escuela de méxico-estadounidenses.

Se manda una comisión de dos expertos a investigar. No acusan a la institución ni consideran el papel del trabajo del docente. Son del servicio educativo de pruebas, contratados por las universidades para evaluar la capacidad de los alumnos. Se jactan de ser objetivos, especialistas y “exactos al grado de lo absurdo”. Están ahí para aplicar un factor de corrección- creen que los alumnos copiaron; no son de fiar. El prejuicio se impone al resultado científico.

Esto hace que los padres y hasta los mismos alumnos duden de los resultados. Todos se muestran escépticos. Todos, menos el maestro Escalante, que acusa a la comisión de racismo, de no ser justos, de no considerar su opinión como factor en la disputa. De no tomar en cuenta al profesor.

Los alumnos vuelven a presentar el examen y lo aprueban. Al final se demuestra la competencia académica del docente apasionado por las matemáticas, creativo e innovador, que no se quedó ahí: cada año, en las evaluaciones, sube el número de bachilleres chicanos que pasan por su salón e ingresan al nivel superior de educación.

Con ganas de triunfar es susceptible de múltiples lecturas que pueden ir desde cómo con los alumnos con menos posibilidades sociales se pueden hacer grandes cosas, pasando por ver la enseñanza de la matemática menos mecánica si se aborda con vitalidad, hasta poner hoy a debate las formas de evaluación escolar, tanto internas como las evaluaciones que ahora se aplican a los maestros para su ingreso y permanencia en el servicio docente. Nos quedamos con muchas dudas: ¿Estarán evaluando a los maestros mexicanos, con estos exámenes, lo que realmente deben evaluar?; ¿Lo harán en forma objetiva, desprejuiciada y científica? ¿Será esta la única forma de evaluar docentes?; ¿Por qué no ver si encontramos, otros profesores Escalante, transformando prácticas y alumnos en los salones de clase mexicanos? ¿Porque no los escuchamos?

Imágenes

La película

Con ganas de triunfar

Tres esquemas prácticos

Ficha técnica

Película: Con ganas de triunfar (Stand and Deliver)

Director: Ramón Menéndez

País: Estados Unidos

Género: Drama

Año: 1988

Compañías productoras: Olmos Productions, Warner Bros. Pictures y American Playhouse

Productores: Lya Labunka, Lindsay Law y Tom Musca

Reparto: Edward James Olmos, Estelle Harris, Lou Diamond Phillips, Rosanna DeSoto, Andy García y Will Gotay

Guión: Ramón Menéndez y Tom Musca

Fotografía: Tom Richmond

Edición: Nancy Richardson

Música original: Craig Safan

Duración: 1 hora y 42 minutos

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