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LA CLASE

Tema del mes

Teresita del Niño Jesús Maldonado Salazar


Lo lúdico en educación ambiental: el juego como posibilidad

La educación ambiental es un campo en construcción, que crece y se desarrolla como una fuerza que contribuye al mejoramiento del ambiente y a gestar una sociedad que garantice una mejor calidad de vida para todos los seres humanos.

El reto de la educación, es diseñar una propuesta que promueva una nueva relación entre la sociedad y la naturaleza, la transformación progresiva de los patrones de utilización de los recursos y la reorientación de las pautas de acción desde criterios de sustentabilidad ambiental y equidad social. La educación ambiental no es en sí misma la solución a los problemas, pero es una base importante sin la cual las diversas alternativas tienen escasas probabilidades de éxito.

La educación ambiental ha cobrado una creciente relevancia en las últimas décadas, no obstante, en nuestro país, se integró a la educación formal hace tan sólo diez años. A pesar de su rápida evolución, la educación ambiental enfrenta problemas que limitan su desarrollo dentro de la escuela.

La incorporación de la dimensión ambiental al curriculum de la educación básica ha recorrido un camino largo y difícil. En este sentido quedan tareas aún pendientes: superar del enfoque disciplinario de los fenómenos que ocasiona interpretaciones parciales, incorporar una visión sistémica y un enfoque interdisciplinario que permitan analizar las causas políticas, sociales y culturales que han provocado la crisis.

Las transformaciones que requieren los sistemas educativos son importantes no sólo para resolver los problemas de cobertura y calidad, sino también para operar la renovación ética, conceptual y metodológica de la escuela.

Los planteamientos metodológicos para promover la educación ambiental en los distintos ámbitos deben ser congruentes con las bases éticas, con los criterios científicos y con las teorías de aprendizaje que la sustentan y los procesos de desarrollo de los sujetos.

Diseñar estrategias para desarrollar actividades educativas en este campo es una tarea importante. En este sentido, el juego tiene un gran valor pues a través de él se promueven experiencias de aprendizaje para que el alumnado desarrolle conocimientos, competencias, valores y actitudes sociales necesarios todos para proteger y mejorar el ambiente.

El juego ha sido estudiado por psicólogos, pedagogos y sociólogos, Piaget (1956), Viygostki (1979) y Bruner (1986) desde su perspectiva exponen cómo se conforma el juego y cómo incide en el desarrollo humano. A partir del psicoanálisis Erikson (1988) analiza el significado del juego en la conformación de la personalidad infantil. Con una visión sociológica y antropológica Reboredo (1983) lo concibe como un acto político y Heller (1992) plantea que la lucha contra la alienación requiere un juego auténtico.

El juego es una apertura a la imaginación, supone la acción de acuerdo a las propias necesidades, el despliegue de la iniciativa, la búsqueda de soluciones novedosas y el desarrollo de la actividad creadora. El juego contribuye a generar y potenciar la expresión, permite que los niños y las niñas desarrollen proyectos grupales e individuales y sumen a las formas habituales de expresión y representación de su mundo imaginario, afectivo y social, los nuevos conocimientos adquiridos. Jugar y aprender constituyen una unidad en el mundo infantil.

Los paradigmas lúdicos han influido en la educación, Fröebel (1816), desarrolló una propuesta pedagógica para la atención de los niños y niñas pequeños basada en el juego; Claparède (1916) reconoció su valor, Decroly (1937) aplicó el juego para facilitar el aprendizaje de los niños con necesidades educativas especiales, Freinet (1956) promovió el método de enseñanza basado en el entusiasmo, la iniciativa y la creatividad y Kamii (1988) desarrolla un modelo a partir de los aportes de la psicogenética.

En la educación ambiental el juego es una fuente importante de alternativas para el trabajo docente pues permite:

  • Plantear problemas y motivar a los alumnos y alumnas a interesarse en el conocimiento de las condiciones del contexto. Así, las actividades escolares se vinculan a la cotidianidad de los alumnos y las alumnas y por tanto son significativas para la compresión de su medio.
  • Apoyar el desarrollo de competencias intelectuales para buscar y analizar la información que les permita aprender permanentemente y con independencia.
  • Favorecer el aprendizaje crítico e innovador a través de actividades en las que los alumnos y alumnas analicen un problema y experimenten diversas formas para enfrentarlo.
  • Abrir espacios de reflexión y desarrollar actividades que propicien aprendizajes significativos del ambiente.
  • Promover el desarrollo de la autonomía de los participantes al permitirles el diálogo entre pares y la manifestación espontánea.

Incorporar juegos educativos en materia ambiental requiere que el docente tenga un conocimiento teórico del ambiente para que sirva de sustento y fundamento para su práctica. Esto determina la inaplazable tarea de la formación del magisterio en el campo.

Promover el conocimiento de la realidad, implica que el maestro y la maestra desarrollen una práctica creativa, que contribuya a lograr que los alumnos y alumnas se expresen, encuentren formas individuales para resolver problemas y desarrollen valores y actitudes que les permita crear y recrear su relación con el mundo.

Para la realización del juego es importante que el docente lo prepare cuidadosamente, defina los objetivos que pretende alcanzar, clarifique los contenidos que se abordarán, las formas de evaluación, los parámetros que guiarán la reflexión individual, grupal y la discusión al final de la sesión.

Los juegos de simulación son un recurso importante, Saegesser (1991) afirma que permiten a los educandos conocer otros puntos de vista, interpretar roles en situaciones variadas, tomar conciencia la necesidad de participar en la preservación del ambiente.

Entre los juegos de simulación destaca el juego de roles. Éste implica una actividad grupal de representación de papeles. Los participantes deben elaborar una secuencia de acontecimientos, representar e improvisar papeles y situaciones usando una base dada de datos como puntos de partida .

Es una manera informal de abordar una situación, un problema ambiental es analizado por los jugadores que hacen las veces de los actores de ese conflictos. Para promover la reflexión, al término de la sesión se compara el juego y la realidad a través la discusión colectiva. Esto es tan importante como el juego mismo.

Los juegos de mesa pueden también ser adaptados con la temática ambiental y ser utilizados por los niños y las niñas de cualquier edad. Algunos de estos juegos son adecuados para una discusión del tema, otros, enseñan que para ganarlo deben ponerse en marcha diversas estrategias.

Una de las vertientes de trabajo del Centro de Educación y Capacitación para el Desarrollo Sustentable (Cecadesu) de la Semarnap, es el desarrollo de acciones encaminadas al establecimiento de criterios, lineamientos y recomendaciones que refuercen, desde la perspectiva de la educación ambiental y la sustentabilidad del desarrollo, los planes y programas de estudio y sus correspondientes materiales de enseñanza.

Para ello se promueven acciones de apoyo interinsitucional para la elaboración y difusión de publicaciones y materiales didácticos para la educación ambiental y el desarrollo sustentable.

La incorporación de lo lúdico en la educación ambiental posibilita la actitud creadora que constituye la fuente de la renovación del sujeto. Es un medio de aprendizaje que permite integrar las diferentes asignaturas de los planes y programas de la educación básica, que educa para la participación democrática y responsable tendente a la conformación de una sociedad justa en lo social y sustentable en lo ambiental.

Bibliografía:

  • BRUNER, Jerome. “Juego pensamiento y lenguaje” en Acción pensamiento y lenguaje. J. L. Linaza (Compilador), México, Alianza, 1986
  • CLAPARÈDE,. Psichologie de l´enfant. Genève, Kundig, 1916
  • DEL VAL, Juan. “El juego” en El desarrollo humano. Madrid, Siglo XXI, 1994, 310 p.
  • ERIKSON, Erick. “Juego y actualidad” en Juego y desarrollo. México, Grijalbo , 1988, pp 113-128
  • FREINET, Celestine. Les méthodes naturelles de la pédagogie moderne. País, Bourrelier, 1956.
  • GONZÁLEZ, Édgar. Educación Ambiental. Historia y Conceptos a veinte años de Tbilisi. SITESA, México, 1997, 290 p.
  • KAMII, Constantine. El juego en La teoría de Piaget y la educación preescolar. Madrid. Aprendizaje VISOR, 1991, p 20-113.
  • REBOREDO, Aída. Jugar es un acto político, México, Nueva Imagen, 1983, 205 p.
  • TAYLOR, John. Guía sobre la simulación y juegos para la educación. Santiago, Chile, Unesco-Orelac 1991, pp 14-21.
  • SAEGESSER, Francoise. Los juegos de simulación en la escuela. Manual para la construcción y utilización de juegos y ejercicios de simulación en la escuela. Madrid. Visor Distribuidores, 1991 125 p.
  • PIAGET, Jean. La formación del símbolo en el niño. México, Fondo de Cultura Económica, 1971.
  • VYGOTSKI, L.S. “El papel del juego en el desarrollo del niño” en El desarrollo de los procesos psicológicos superiores. Barcelona, Grijalbo, 1979., pp 141-158.

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